David Hidalgo Ramírez 

Científicamente se ha demostrado que el sonido envía información de forma directa a nuestras células y que la exposición a sonidos con frecuencias específicas ayuda a activar y revitalizar las células de nuestro cuerpo, esto como resultado del fenómeno físico de la resonancia.  

También es una realidad demostrada que la vibración del sonido penetra hasta nuestras articulaciones, huesos y tendones, estimulando el movimiento de las células, propiciando su regeneración y acelerando el proceso de curación de nuestro cuerpo. 

Royal Raymond Rife, considerado una de las mentes científicas más reconocidas del siglo 20, fue un investigador que descubrió la frecuencia electromagnética de virus, bacterias, parásitos y de patógenos, demostrando que cada molécula tiene una frecuencia específica que, con el empleo de patrones espectrales específicos pueden ser destruidos; así es, por medio de la resonancia, de la misma forma que una nota musical puede hacer estallar una copa de cristal. 

También Rife inventó una máquina con haz de rayos de frecuencias con la que se desintegra el origen de muchos de nuestros padecimientos, dando origen a la terapia de Bio-frecuencia, un método curativo que ha demostrado su pertinencia en el control y curación de diversas enfermedades. 

Encontrando la frecuencia específica, esta se intensifica para generar una longitud de onda que permita acabar con las células causantes de la enfermedad y, para no dañar las células sanas, se emplean filtros que permiten la separación y clasificación de ondas armónicas que cumplen la función de proteger los tejidos que se encuentran en buen estado.  

Las células de nuestro cuerpo son como baterías que almacenan y liberan energía y tienen la capacidad de auto repararse, gracias a los nutrientes que aportamos mediante una sana alimentación; pero cuando estos nutrientes no son de la calidad que nuestro cuerpo requiere, la energía que fluye en la célula es interrumpida y queda vulnerable ante la presencia de agentes patógenos, iniciando el proceso de enfermedad que en ocasiones no puede ser sanado por nuestro propio organismo.   

Una terapia con ondas sonoras puede corregir, incluso, desórdenes genéticos, contribuyendo en la mejoría de padecimientos de órganos, músculos, tendones, ligamentos y huesos. Actualmente, en distintos países, se emplea con éxito las Bio-frecuencias de Rife, perfeccionando esta tecnología en beneficio de nuestra salud, reactivando el movimiento de órganos y células, acelerando el proceso de depuración, equilibrio y curación del cuerpo. 

Todas las enfermedades se relacionan con la deficiencia de nuestros órganos y en muchas ocasiones esta deficiencia es consecuencia de un desequilibrio energético de nuestras células. Las Bio-frecuencias de Rife han demostrado su eficacia para erradicar el dolor y la inflamación, en la expulsión de toxinas y para equilibrarlos niveles energéticos de todo nuestro organismo, permitiendo una regeneración celular adecuada.  

No olvidemos que nuestro cuerpo se desgasta con el tiempo, más rápido si es sometido a abusos, es por ello que la Bio-frecuencia es una terapia que nos ayuda a mantener el balance celular de nuestro cuerpo, lo que nos permitirá tener un sistema inmunológico fuerte.