Rafael Lulet 

Culminaron los Juegos Olímpicos Tokio 2020, aunque se llevaron a cabo en el 2021, y de nuevo será en el 2024, donde volveremos a vivir la fiesta deportiva más importante del mundo, esperemos que en ese entonces tengamos estadios llenos y las calles de París con tumultos de personas disfrutando de la gran ciudad cosmopolita sin la amenaza de un virus asolando como ahora se ha tenido, tuvimos una celebración olímpica muy apagada en comparación de otros años, tal vez solo se podría comparar con los instantes de las dos grandes guerras mundiales, pero, con la esperanza de la llegada de nuevos y mejores tiempos.  

México ha tenido una de las peores participaciones, sólo se obtuvieron cuatro medallas de bronce quedando nuestro país en la posición número 76, nunca había estado en ese lugar desde Barcelona 1992, lo más triste de todo, es que tenemos a una ex deportista olímpica con “conocimiento” de cómo sufren los atletas para lograr llegar a unos juegos internacionales con poco o escaso apoyo y obtener la más añorada presea, se esperaba más de ella, pero, como toda la administración actual, fue una gran decepción. 

Ana Guevara, mejor conocida en la actualidad por sus escándalos de corrupción al interior de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), desvíos de recursos, sobreprecios en adquisiciones, simulación de servicios contratados, manejo de documentación falsa, así como de empleo de personas y empresas fantasmas fueron parte de un modus operandi sin freno al interior de esa institución, información arrojada por la Secretaría de la Función Pública (SFP) en el segundo semestre del 2019 realizado a los bienes públicos federales del Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento (FODEPAR), los cuales fueron ejercidos durante ese tiempo, recurrentes todavía hasta noviembre del 2020, sumando un total de 106 millones de pesos por daño patrimonial al erario, actos y omisiones aún impunes debido a no existir denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por la SFP.  

Misma institución autónoma que se retractó sobre el costo real del nuevo Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, por las presiones del mandatario mexicano por “tener otros datos” referente a la cifra de 331 mil 966 millones, el triple de lo dicho por López Obrador; en el caso de la Conade la empresa denominada Consultas de Negocios Comerciales de la Sierra, S de RL de C.V., figuran en muchas operaciones internas y depósitos realizados a diversos deportistas tal como lo informó la SFP, agregando otros nombres fiscales con las cuales se hicieron re facturaciones con el sentido de desviar recursos figurando el nombre de Germán Eduardo López Dorantes amigo del ex subdirector de Calidad para el Deporte, Israel Benítez, pero eso, no solo terminó ahí, existen otras personas implicadas en actos de corrupción de la misma entidad deportiva con ese mismo modus operandi, tales como: Tamara Vega, Delia del Pilar Jácome, Carlos Miguel del Alba Campos, Griselda Citlalli Segura Ortega, entre otros. 

En la administración de Peña Nieto, también hubo críticas y escándalos para el titular de ese entonces de la Conade, Alfredo Castillo,  con desvíos de fondos y conflictos con las federaciones, fueron parte de lo inmerso en ese periodo, sin embargo, pese a todo eso, la situación no llegó al grado actual; cuando López Obrador nombró a Ana Gabriela Guevara, aseguró el estar en la búsqueda de la reivindicación del desarrollo del deporte mexicano, pero, no ocurrió y se ha convertido en tapadera de la ex medallista solapándole toda la corrupción exhibida por la Secretaría de la Función Pública. 

Con una austeridad republicana que ha dañado a varios sectores de la población como se ha manifestado en diversos momentos en esta administración, se une el deporte que también lo han matado; con las cuatro medallas de bronce se demuestra el pobre desempeño deportivo ante un gobierno federal obtuso del grave daño ocasionado a la nación con sus propuestas mal encaminadas, pasando a la historia como la “peor” participación de México en olimpiadas solo superado por la de Barcelona con una sola medalla de plata.