El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reconoció que abordará “diferencias” en el sector energético en su reunión de este martes con el enviado especial de la Casa Blanca para el clima, John Kerry.

Es representante del presidente (Joe) Biden y es una gente muy cercana al presidente Biden. Y también estamos hablando de algunas diferencias que puedan haber”, indicó el mandatario en su rueda de prensa matutina en el sureño estado de Oaxaca.

La visita de Kerry, la sexta que hace al país en su actual cargo, ocurrirá mientras persisten las consultas que inició EE.UU. el año pasado dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para cuestionar la política energética del Gobierno de López Obrador, acusado de privilegiar a las empresas del Estado.

Aunque creció el ímpetu de empresas y legisladores estadounidenses para que la Casa Blanca presione a México, López Obrador descartó un conflicto con el Gobierno de Biden.

“No tenemos nosotros diferencias con el pueblo estadounidense, ni tenemos diferencias con el presidente Biden, es que hay un grupo, como todo, como hay en México y en cualquier país, de la llamada ‘clase política’, entre comillas, que no tiene clase, ni es política”, aseguró.

López Obrador presumió de su relación con Kerry, quien antes visitó proyectos de energía solar, como el del norteño estado de Sonora, donde el Gobierno de México afirma construir la planta fotovoltaica más grande de Latinoamérica.