• Desconfianza en el Ganso enfría economía; no hay inversión y los capitales se van

Miguel A. Rocha Valencia

Tal vez al Ganso no le preocupe que el número de muertos por la mala gestión de la pandemia esté en niveles de escándalo y el de asesinatos al de genocidio, pero no hay duda que le preocupa el enfriamiento de la economía donde algunos sectores industriales y primarios reflejan retrocesos precisamente por falta de inversión y huida de capitales, razones por las que el pronóstico de crecimiento del PIB a 6.5 o por arriba del cinco por ciento, podrían no lograrse.

De esa forma podría la 4T alcanzar un crecimiento sexenal “pírrico” como el Ganso lo calificaría de apenas el dos por ciento, si bien le va, pero con los recientes datos donde el decaimiento del PIB pegará a los ingresos tributarios, se ve muy difícil, máxime si continúa a la baja la inversión pública y se insiste en inyectar dinero fiscal a la deuda de Pemex, la refinería de Dos Bocas y la miniterminal de Santa Lucía.

Porque contra lo declarado por el mesías tropical, es en esta administración cuando menos gasto a inversión se ha destinado, dándose preferencia a los programas sociales que “amarran” clientela electoral. NO llega ni a los 300 mil millones. En la administración pasada era 40 por ciento más y entraba inversión, de esa que hoy dicen es “corrupta” y ventajosa, pero generaba empleo.

Desde la emblemática cancelación del Aeropuerto Internacional de Texcoco donde se enterraron más de 600 mil millones de pesos, inversiones en dólares y la confianza del capital nacional y extranjero (menos el de Carlos Slim al que le dan todo), la fuga de capitales en deuda e inversión, es permanente. Son más de 35 mil millones en moneda estadounidense.

Como compensación se presume el crecimiento de las remesas (23 mil millones en el primer semestre) que son reflejo del fracaso de la 4T que expulsa a más mexicanos o como dicen en la DEA, que el crimen organizado utilice ese medio para lavar o mover el dinero del tráfico de drogas, armas y personas. Cuan sea, la causa del repunte, es negativa para el actual gobierno.

Para colmo, los expertos mencionan que se acabaron los “guardaditos”, los fondos de contingencias y dineros de los “corruptos” fideicomisos. Además, prevén menores ingresos petroleros, por la moderación del precio del crudo, la baja en producción y el anunciado retiro de exportaciones.

El panorama es más que sombrío y lo habremos de pagar los mexicanos de a pie. El Peje seguirá con su burbuja de mentiras, culpará a herencias malditas del neoliberalismo y hasta las aspiraciones de la clase media como culpables del fracaso en todas las áreas de su administración. Me faltó mencionar la corrupción de otras administraciones y que en la presente se subliminó, pero se hizo cínica y grosera.

Lo cierto es que desde junio se observó el “enfriamiento” de la economía incluso en el indicador de confianza del consumidor IPC que bajó 1.2 por segundo mes; el crecimiento millonario de pobres y la caída en los salarios. Los sectores más dañados hasta el momento son además de la construcción con todas sus implicaciones, el de automotores cuyas ventas cayeron casi cinco por ciento. El consumo decayó 1.9 por ciento.

Uno de los factores que refleja la caída de la actividad económica es el tráfico vehicular que de acuerdo a los expertos descendió 30 por ciento y el consumo de gasolinas bajó de agosto a julio 9.6 por ciento.

Esto significa que si para el primer semestre el crecimiento de la economía fue de 3.5 por ciento, en el segundo disminuirá y la meta del seis, quedará alta. Tal vez por eso el paquete económico se ve muy corto con un avance real del 0.8 por ciento y recortes a los organismos autónomos y dependencias del gobierno federal. Pero, aun así, habrá consulta por revocación de mandato.

De hecho, contrario a lo que asegura el mesías tropical, la recuperación económica en forma de V, dice el exsecretario de Hacienda, Carlos Uzúa, se quedará como una intención más de la 4T porque la realidad es que es en U con un valle muy largo y que parece haber iniciado su remonte parcial.

Es claro que el machuchón de Palacio Nacional tiene otros datos, esos que no se reflejan en la realidad de todos los mexicanos, incluyendo su feligresía.