- Agresión contra García Harfuch fue al gobierno de López Obrador
Miguel A. Rocha Valencia
Es obvio que el ataque contra el secretario de Seguridad Ciudadana de la CDMX, Omar García Harfuch no fue personal, sino al gobierno de México y podría encuadrarse como respuesta al «Operativo Agave Azul», realizado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de Hacienda que incluyó el bloqueo de las cuentas de mil 770 personas físicas, 167 empresas y dos fideicomisos, relacionados con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que encabeza Nemesio Rubén Oseguera Cervantes “El Mencho”.
Incluso se podría decir que se tardaron pues el anuncio de tal aseguramiento se realizó en los primeros días de este mes, además de que, como parte de dicho operativo, en febrero se firmó la orden de extradición a EU de Rubén Oseguera González, hijo del capo, luego de estar detenido en el penal de alta seguridad de Oaxaca.
La violencia de este grupo delincuencial, heredado a “El Mencho” por Ignacio Coronel Villarreal, se hizo patente en los años recientes especialmente en Jalisco donde desafió a fuerzas militares.
Y es que la fuerza de Oseguera Cervantes radica en que coordina las operaciones de narcotráfico en “las Américas”, Asia, África y Oceanía, superando al Cártel de Sinaloa en cobertura y en la disputa en territorio nacional. Tanto que desde hace dos años se hizo notoria su presencia en la Ciudad de México en sociedad con los contrarios al de Tepito.
Su presencia en Estados Unidos es relevante, tanto que en el operativo “Agave Azul” fueron capturadas cerca de 750 personas relacionadas al CJNG en aquél país y en las cuentas globales del Cártel, según la UIF, se detectaron dos mil 571, aseguraron “operaciones inusuales por un monto de dos mil 571 millones de pesos”.
El mismo reporte de la UIF revela otras 38 mil 459 operaciones relevantes por 11 mil 478 millones de pesos que incluyen transferencias internacionales por siete mil 219 millones.
Pero además se localizaron “dos mil 102 reportes por un total de dos mil 955 millones de dólares, así como seis mil 507 transferencias interbancarias por 657 millones de pesos”.
Cifras bastante considerables y con lo cual se asestó un duro golpe al Cártel Jalisco, mientras que, en la organización criminal de Sinaloa, se atendían pedimentos de la familia de “El Chapo Guzmán”, cuyo hijo Ovidio, fue liberado por instrucción presidencial, luego de ser detenido en un violento operativo el 29 de octubre.
También contra Ovidio había solicitud de aprehensión y deportación por parte del gobierno de Estados Unidos. Incluso la Drug Enforcement Administration (DEA), colaboró para ubicar al capo, quien fue detenido y horas después liberado por instrucciones de López.
Luego vendría el encuentro y saludo presidencial en Badiraguato a la mamá de Joaquín Guzmán y la instrucción a cuatro secretarios de Estado para que atendieran la petición de la señora tanto para conseguir visa para ir a ver a su hijo, o buscar la manera de retornarlo a México.
Así las cosas, la justicia que se ordena desde Palacio Nacional, no es pareja, tiene matices que sólo quien la dicta sabe el porqué.
Lo cierto es que la agresión a García Harfuch, era esperada como una reacción de Nemesio Oseguera, pero contra el gobierno federal.
Es obvio también que la violencia no parará y que, si bien se combate a pandillas regionales, estas buscarán acomodo en los Cárteles y, el más propenso a las adhesiones, por su penetración, sin duda es el CJNG que opera en al menos cinco alcaldías de la ciudad de México.
















