• Empresarios saben que le entran a la rifa o enfrentan a la UIF y al SAT

Miguel A. Rocha Valencia

Una vez se cumple la máxima: en política no hay coincidencias, aunque en el caso de la dizque “captura” de Emilio Lozoya si la hay, pero al revés.

Es decir, curiosamente, cuando la calificación del presidente está en descenso, se da el “gran golpe” con la captura largamente anunciada del ex director de Pemex, misma que ya se supo, estaba negociada y aunque lo traigan a México, no podrá ser juzgado por delito diferente por el cual se le extradite.

Eso a despecho de que Santiago Nieto, de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda o Alejandro Gertz Manero, titular de la FGR, digan que le tienen cuadrados otros dos delitos a Lozoya Austin. O sea, el asunto no va a crecer y menos a alcanzar niveles mayores de la ex administración, por más que el detenido quiera “cantar” para salvarse.

El asunto pues, se referirá a una persona y socios de su nivel, pero difícilmente comprometerá a personajes de mayor jerarquía de la administración de Peña Nieto.

A Lozoya ya lo tenían ubicado; se esperó la coyuntura para propiciar el escándalo y levantar los bonos de la Cuarta, pero la verdad es que el efecto mediático superó a la percepción en cuanto a la efectividad del gobierno en todos sentidos.

También y aunque no lo dicen, los empresarios le “entraron a la rifa de los millones” que no del avión, “apretados” por el otro perro de caza de la Cuarta: el SAT que tiene agarrados a más de uno con los temas fiscales, pero como aquí sólo se aplica la Ley cuando el presidente quiere, el tema se vuelve exclusivamente crematístico, de dinero y si le entran, la libran.

Como diría el chino Zhenli Ye Gon: “copelas o cuello”. Así pasó, lo reconoció López, con los judíos que devolvieron dos mil millones de pesos por sus tranzas en el Infonavit, donde de pasada, agarraron de salva sea la parte al gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, involucrado en el negocio.

O sea que la ocurrencia del Presidente, a ver con que nos sale mañana, se realizará, aunque no sea con el avión, y para levantar sus bonos, tendremos días y semanas de escándalo con el tema de Lozoya a quien ofrecerán que salpique a otros, aunque no se le pueda probar, para darle menos condena, y así levantar el nivel mediático de la captura y extradición.

Aunque cabe la posibilidad de que lo “chispen” por violaciones al debido proceso, por las indiscreciones de Santiago Nieto. Ya ven que, en el caso de la estafa maestra con Rosario Robles, donde el proceso no ha pasado siquiera del tema de las medidas cautelares.  Ojo esto, se les puede revertir.

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