• Cual viles lacayos, sin pudor, “ministros” de la SCJN y “Alito”, se doblaron ante el ganso

Miguel A. Rocha Valencia

Volvió a funcionar la estrategia favorita de la 4T: el chantaje, la amenaza, el uso faccioso de las instituciones y la “ley del ganso”, para que, en un solo día, se doblaran la mayoría de los ministros de la Suprema “corta” de Justicia, el impresentable Alejandro Moreno con los diputados del PRI y con ello, le propinara una puñalada traicionera (ahí te hablan Manlio) a la Alianza opositora que conformaban con PAN y PRI, al país y el futuro de los mexicanos.

Con ello la acción retorcida de ministros y dirigente tricolor, se dejó más que vía libre para una chicanada más del machuchón de Palacio Nacional a la Constitución, el camino pavimentado para que Morena se alce con el poder federal en 2024. La traición por conveniencia de estos actores. tendrá seguramente un pago, a esos que están acostumbrados y que se miden en dinero, poder, embajadas o por lo menos, libertad.

En ambos casos, se vio con toda claridad que el chantaje y la amenaza como método de “convencimiento” de la 4T, volvió a funcionar a la perfección y tras la pantomima de razonamientos, persecuciones y revelaciones de lo que ya se sabía, ministros y dirigente, actuaron como se esperaba. Salvaron el pellejo, aseguraron su futuro y le dieron en la madre a la Constitución.

Por un lado, la mayoría de los ministros que desde hoy se vuelven innombrables, cedieron a los regaños presidenciales, tanto que Arturo Zaldívar Lelo, no necesitó exhibirse como lo que es, lacayo presidencial “desde endenantes”, cuando la extogada Olga Sánchez Cordero, le entregó su expediente al mesías tropical, así como el de sus otros compañeros, para con ello comprar su incorporación a la 4T, conservar sus privilegios ($$$), una senaduría y desde luego la Secretaría de Gobernación.

Por eso Zaldívar es de los más sumisos, ajusta los preceptos legales a la “justicia del ganso”, sabedor que, de no hacerlo, lo van a crucificar y desacreditar con el vil chantaje por el cual “renunció” a su magistratura Eduardo Medina Mora que prefirió irse que ser lapidado en las mañaneras por sus pecados neoliberales.

La advertencia fue la misma que le hicieron a Alejandro Moreno: “cooperas o cuello”, “se te van a ir encima con todo el peso del gobierno”.  Hoy Medina Mora “vive” en paz y su renuncia al poder Judicial tuvo como consecuencia la designación de Margarita Ríos Farjat, junto con Yasmín Esquivel Mossa, esposa del consultor y constructor favorito del ganso, José María Rioboó; José Luis González Alcántara Carrancá y Loretta Ortiz Ahlf, esposa del anciano jornalero José Ortiz Pinchetti, amigo del machuchón de quien es tapadera gracias a que es titular de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales.

Gracias a esto último, el profeta cuatrotero quien reconoce cínicamente “si presioné a los ministros”, no sólo tiene asegurado que los reclamos o impugnaciones a sus inconstitucionales caprichos disfrazados de leyes secundarias, viles chicanadas contra la Carta Magna, no prosperen como ocurrió con el tema de la prisión preventiva y así sucederá con lo de la Guardia Nacional y peor aún, cuando se lance contra el INE.

También tiene seguro que los amparos contra sus mandatos arbitrarios no encuentren eco en la protección de la Ley a ciudadanos como ocurre con el Tren Maya. Golpe al Amparo.

Más aún, con el jornalero Ortiz Pinchetti, compró un fiscal carnal, pues con él al frente de la FEDE, no habrá acusación contra Morena o familiares del caudillo de Tepetitán, que prosperen más allá del escándalo mediático por los videos y pruebas de que tanto el actual inquilino de Palacio Nacional, hermanos, hijos y demás parientes, son delincuentes, al menos en materia electoral.

Por eso la desfachatez y cinismo de Claudia Sheinbaum y caterva de morenos que a sabiendas de cometer delitos electorales y decir “ya lo sé”, retan al INE y al TEPJF. Nada les hará daño, ninguna institución los molestará y menos una fiscalía o como ocurre con el expediente de Pío López Obrador, a quien la decepcionante Esquivel Mossa de Rioboó, ordenó no se entregara a la autoridad electoral.

Lo de Alejandro Moreno, no es nuevo, todos saben que es un rufián, no da paso sin billete o “favor” de por medio, se conocen sus traiciones, incluyendo la que propinó a su papá político, Manlio Fabio Beltrones, el cobro de gestiones y con ello, su encumbramiento en una carrera política caracterizada por la falacia y las puñaladas traperas.

Aquí lo escribimos, era cuestión de tiempo para “doblarlo” (¿O ya estaba pactado?), igual que al coordinador de diputados, el impresentable Rubén Moreira quien junto con su hermano fueron llamados a cuentas y advertidos de cooperar con la 4T, o…

Así, se escribe una de las traiciones más viles a la Constitución, a México y asegura para Morena su continuidad. Veremos hasta dónde llegan y el daño que harán.