Yo Campesino / Confrontación y odio

0
61
  • Allá, Trump es responsable de asesinatos; acá nos dividen y enfrentan

Miguel A. Rocha Valencia

El desprecio y enojo de quienes encabezan la Cuarta Transformación, podrían cobrar víctimas entre quienes se atreven a discrepar de sus opiniones.

Los recientes hechos de violencia contra mexicanos en lo particular y latinos en general en diversas ciudades de Estados Unidos, responden a un discurso de odio y discriminación estimulado desde la Casa Blanca, donde su ocupante, no se ha medido en llamar criminales a los migrantes.

Discurso que como se ve, permea en imaginario de las masas mexicanas, especialmente aquellas que deben aguantar la vecindad de migrantes que se encuentran en nuestro territorio y pretenden llegar a Estados Unidos.

Tanto, que se dan confrontaciones de mexicanos con centroamericanos y accidental o a propósito, ya cobró la vida de un salvadoreño.

De por sí no nos quieren desde hace muchos años; en Centroamérica nos han reclamado el maltrato que se da a los migrantes de esos países cuando ingresan a México.

El maltrato era o es de parte de los elementos de migración que incluso abusaban sexualmente de las mujeres centroamericanas y esquilmaban a los varones. Hoy podría ser de la Guardia Nacional.

La situación se torna más difícil porque los ciudadanos mexicanos se suman cada vez más al rechazo de migrantes, con o sin documentos.

Hace muchos años acudimos a un diario de San Salvador para solicitar apoyo como periodistas y el rechazo fue contundente mediante un reclamo por los abusos que acá se cometían.

Actualmente el rechazo ha de ser mayor, no me cabe duda. Esa animadversión se hace más notable en terreno deportivo.

Es decir, en Estados Unidos y en México, se acrecienta el sentimiento anti migrante con expresiones de violencia y sin duda tendrá mayores repercusiones.

Lo peor es que en México, el fenómeno de encono trasciende la migración y se vuelve fratricida; de la violencia verbal se pasa a la física; se pierden amistades, se dejan de hablar familiares por la tensión generada desde lo más alto del Ejecutivo Federal donde se insiste en separar y confrontar con un discurso de odio a progresistas y conservadores, a fifís y chairos; al pueblo bueno de la sociedad civil, a ricos y pobres.

Esto también va a cobrar una factura y aunque quienes promueven esa división, esa confrontación lo pagarán políticamente, los mexicanos lo estamos saldando con pleitos familiares, disputas en las redes, término de amistades, exacerbación de envidias y violencia.

El presidente de Estados Unidos debe hacerse responsable de la reciente violencia, del asesinato de latinos, entre ellos varios mexicanos; en nuestro país, la autoridad deberá asimilar como propio ese ambiente de confrontación que nos divide, y lo que de ello se derive.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here