Bernardo López
En varios videos de internet se puede ver a padres de familia de Estados Unidos cuestionar a los consejos estudiantiles de las escuelas sobre el tipo de educación sexual que le están impartiendo a los niños en los niveles básicos.
Es una exigencia de los padres y madres de esa nación involucrarse en los programas de estudios de sus hijos, buscando recuperar la tutela de la educación que quieren para su descendencia, pues los libros que se utilizan actualmente hablaban sobre dogmas de identidad de género y orientación sexual.
En uno de sus mensajes que ha dado la secretaria de Educación de Estados Unidos, Linda McMahon, ha dicho que una de sus principales guías es la de brindar a las comunidades la posibilidad de definir el tipo de educación que quieren para sus hijos.
La última secretaria de Educación, según sus palabras, -pues de acuerdo a la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald J. Trump se busca el desmantelamiento de esta agencia gubernamental- dijo que los superintendentes junto con los maestros trabajarán con transparencia sobre los programas de estudios.
En el caso de las universidades, se buscará que las ideas progres no sigan afectando el desarrollo de los jóvenes y de los atletas, pues se impedirá que los hombres que se perciben mujeres compitan en contiendas exclusivas para mujeres.
La Secretaría de Educación de Estados Unidos no define los planes de estudio de los niveles de educación, pero si se encarga del financiamiento y los préstamos a los alumnos, que representan alrededor de 1.7 millones de millones en deuda estudiantil, de los más de 42.7 millones de jóvenes que cursan algún grado, de acuerdo a la “Education Data Initiative”.
En promedio cada estudiante tiene una deuda de 38 mil dólares, que en su mayoría son préstamos otorgados por la agencia federal (92.2 por ciento), mientras que el 7.79 por ciento es de carácter privado, en donde se incluyen 29.3 mil millones en refinanciamiento.
Es un buen comienzo que se les devuelva a los padres de familia y a los maestros la potestad de educar a los niños, pues se estaban dejando de lado valores primordiales civiles y para la convivencia social, como el respeto a los mayores.
También debe haber una atención especial contra el adoctrinamiento de género que se estaba impartiendo, pues con la inoculación de esas ideas a los infantes se buscaba justificar las ideas progres sobre el género y la sexualidad, que podían provocar acciones extremas como la mutilación genital.















