Con pincel en mano y casi sin descanso, decenas de restauradores trabajan a marchas forzadas para que el emblemático Ángel de la Independencia se despoje de los daños del terremoto del 2017 y pueda coronar esplendoroso el cielo de Ciudad de México durante los festejos del bicentenario del país.

«Este es el principal símbolo de nuestro país alusivo a la independencia. En ese sentido, por esas fechas debe estar listo todo el conjunto monumental», explicó este miércoles -25 de agosto- Roberto Sánchez, miembro del Instituto de Ingeniería (IIUNAM), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y encargado de la rehabilitación arquitectónica.

Mientras unos técnicos desmontan el andamiaje de más de 40 metros que ha cubierto el famoso monumento durante los últimos dos años, el equipo de restauración ultima los detalles de los relieves para que todo esté listo a partir del 1 de septiembre, mes patrio en que se celebrarán los 200 años de la consumación de la independencia.

«Sobre todo esta última etapa ha sido muy estresante porque ya están quitando los andamios y todavía hay restauradores trabajando. Vamos a machas forzadas», añadió el ingeniero.