Vladimir Galeana Solórzano

Sin lugar a dudas su obscura personalidad y trayectoria administrativa crecieron por la exposición diaria en los medios de comunicación hablando de los efectos de la pandemia del COVID-19, y la forma en que ha impactado en los mexicanos de todas las latitudes, pero principalmente en la región del altiplano que es donde más se presentan los casos de “coronavirus”, y donde el número de muertes ha sido mayúsculo. Parecería que los descuidos iniciales del gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador finalmente han sido superados, pero sin lugar a dudas cobraron muchas vidas.

Bien dicen que la práctica cotidiana otorga experiencia y especialidad, y el señor López-Gatell se convirtió en un especialista de la manipulación mediática porque esa fue la tarea que le encomendó el Presidente de la República. No es lo mismo presentar a un hombre de setenta y cuatro años, como lo es el titular de la cartera de Salud, Jorge Alcocer, que presentar un rostro fresco, con una figura adecuada para la televisión, y con un previo ensayo para comunicar y tranquilizar a la población que estupefacta ha enfrentado una pandemia que ha cobrado hasta la fecha veintiséis mil seiscientas cuarenta y ocho vidas.

Pero después de tanto desgaste por la exposición mediática de todos los días, dando cifras que en ocasiones no corresponden a la realidad, y falseando datos que otros se han encargado de evidenciar, ayer se mantuvieron las cifras alarmantes con doscientos dieciséis mil ochocientos cincuenta y dos casos positivos, y para preocupación de Claudia Sheinbaum, la Ciudad de México es la entidad con mayores defunciones y contagios, y pese a ello ha pasado a color naranja en el semáforo epidemiológico, por lo que habrán de retomarse diversas actividades con los cuidados respectivos.

De acuerdo a las mediciones realizadas por El Financiero, Hugo López-Gatell ha bajado seis puntos en su popularidad de abril a mayo, ubicándose en un cincuenta y seis por ciento de opiniones favorables y un once por ciento desfavorables, aunque esta circunstancia no le quita el lugar que se ha ganado como el funcionario más popular. De acuerdo al Periódico El Financiero, Marcelo Ebrard se ubica en el segundo lugar con cuarenta y cinco por ciento de opiniones favorables y quince por ciento desfavorables y un setenta y cinco por ciento de conocimiento.

Después de ellos sigue Claudia Sheinbaum con treinta y nueve por ciento de opinión favorable, diecisiete por ciento desfavorable y setenta por ciento de conocimiento. Olga Sánchez Cordero es conocida por la mitad de los entrevistados y tiene un veintitrés por ciento de opinión positiva, y trece por ciento negativa. La secretaria de Energía, Rocío Nahle cuenta con apenas el treinta y ocho por ciento de conocimiento, veinte por ciento de opinión positiva, y una negativa del once por ciento, lo que quiere decir que hasta ahora los mexicanos no conocen a fondo los cuantiosos negocios que ha llevado a cabo.

Pero seguramente algo que tiene que preocupar a la 4T es la circunstancia de que el Movimiento de Regeneración Nacional cuenta con el diecinueve por ciento de las preferencias, el PAN diez por ciento, el PRI ocho por ciento, el PRD dos por ciento, seis por ciento de indecisos, cuatro por ciento para alguna opción independiente, y el Verde, Movimiento Ciudadano, y el Partido del Trabajo suman un dos por ciento. La encuesta se complementa con un veintiséis por ciento que no votaría por nadie y veintidós por ciento no sabe. Sigue latente la posibilidad de esa gran alianza que Morena no quiere porque seguramente perdería el control del Congreso. Al Tiempo.

vladimir.galeana@gmail.com

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