• La presidenta afirmó que en México nadie puede ser detenido sin evidencias ni órdenes judiciales.

Carlos Lara Moreno

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó que su gobierno encubra a personas presuntamente vinculadas con el crimen organizado y aseguró que toda investigación debe sustentarse en pruebas y en el debido proceso judicial.

Luego de la solicitud de autoridades de Estados Unidos para la detención urgente de 10 personas en Sinaloa, la mandataria sostuvo que su administración no actuará por presiones políticas ni mediáticas.

“Nosotros no vamos a cubrir a nadie. Si hay pruebas, se procesa; no con dichos, no con menciones, no con mentiras”, declaró.

Sheinbaum defendió que el sistema penal mexicano establece la presunción de inocencia y recordó que para detener a una persona se requiere una orden de aprehensión emitida por un juez y una carpeta de investigación sustentada.

“Todo mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario”, subrayó.

La titular del Ejecutivo acusó además que existe una campaña de ataques desde algunos medios y sectores de oposición.

“Por más que escriban 500 columnas y levanten falsos, muchas de esas publicaciones están llenas de mentiras e inventos”, afirmó.

La Presidenta aseguró que cuando existen evidencias las autoridades proceden, como ocurrió —mencionó— en casos de funcionarios municipales investigados en Jalisco.

“Con base en evidencias se pidió a un juez una orden de aprehensión”, explicó.

También reveló que durante sus recorridos por comunidades recibe denuncias ciudadanas sobre posibles actos de extorsión o colusión de autoridades con grupos criminales, mismas que son turnadas a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para abrir investigaciones.

“Hay personas que no se atreven a denunciar directamente ante el Ministerio Público y cuando me lo dicen a mí, se canaliza para abrir carpetas de investigación”, señaló.

Sheinbaum afirmó que algunas detenciones recientes derivaron precisamente de denuncias recogidas durante visitas a distintas regiones del país, investigaciones que tomaron meses hasta reunir elementos suficientes.

“Cero impunidad. Nuestra estrategia de seguridad tiene dos brazos: atención a las causas y cero impunidad”, sostuvo.

La mandataria rechazó además versiones sobre supuestos acuerdos entre su gobierno y organizaciones criminales.

“No tenemos pactos criminales con nadie; tenemos un pacto con el pueblo de México para seguir transformando el país”, dijo.

Finalmente, criticó a dirigentes opositores como Jorge Romero Herrera y Alejandro Moreno Cárdenas, a quienes acusó de intentar desacreditar a su administración pese a los señalamientos que pesan sobre integrantes de sus partidos.

“Nuestro gobierno está sólido y fuerte porque estamos cerca del pueblo y actuamos con rectitud”, concluyó.