Judith Sánchez Reyes
A partir de las 10:30 de la mañana simpatizantes y militantes de Morena y, por supuesto m, de la candidata a la Presidencia de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, comenzaron a llegar a la explanada del Zócalo capitalino.
Eran grupos nutridos que poco a poco se homogeneizaban por las playeras o los chalecos color guinda que portaban.
Sin embargo, también hubo grupos pequeños, incluso, parejas que portaban playeras blancas con la fotografía de la ex jefa de gobierno de la ciudad de México, México.
A diferencia de otros eventos masivos convocados por el partido en el poder, PerspectivasMx quiso entrevistar a los asistentes a este cierre de campaña para saber de qué parte del país venían y palpar el ánimo electoral sin éxito.
Extrañamente algunos vinieron hoy muy tímidos y pocos accedieron a un pequeño interrogatorio.
Aunque algunos nos confesaron que “son parte del gobierno” – y como aún es horario laboral – solo accedieron a que les tomáramos una fotografía a su playera, pero sin mostrar su rostro.
Para Juana Rodríguez, vecina de la alcaldía Miguel Hidalgo, “La Jefita” le va a ganar de calle a la candidata de la oposición, Xóchitl Gálvez Ruiz.
Sin empacho dijo sentirse sumamente emocionada por saber que el próximo domingo 2 de junio “tendremos a la primera mujer presidenta”.
Pero también externó su pesar por saber que el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador está por dejar Palacio Nacional.
-¿Del 1 al 10, qué calificación le da a su gobierno?, le preguntamos.
“9, hizo un buen trabajo, un buen gobierno a favor de los que menos tenemos”.
Contrastes entre comerciantes
Abraham y Yoana, dos adolescentes originarios del barrio Bravo de Tepito, instalaron su carrito con 6 botes de agua fresca de diferentes sabores, sobre la calle de 5 de mayo esquina con , para aprovechar que “la tira del gobierno” no los podía levantar y quitarles su mercancía.
Pese al calor y a la concurrida asistencia, a media tarde, la venta “no había estado tan chida”, pues ésta comenzaba a retirarse del Centro Histórico.
Como buenos comerciantes tepiteños, auguraban que con la música del grupo iztapalapense Los Ángeles Azules la gente llegaría para “echarse una bailadita”, por lo que calcularon retirarse como a las 8 de la noche sin una gota de agua.
En contraste, David, un joven empleado de una conocida casa de trajes para caballero, dijo que estos eventos masivos perjudican sus ventas.
“Nos perjudica que las personas estén sobre la calle, pues obstaculizan que quienes quieren venir a comprar un traje se les quiten las ganas y, lo hagan en otra parte fuera del Centro Histórico”.
-¿Sería mejor cerrar el local?
“Pues si, pero los patrones prefieren que se abra, aunque no tiene mucho caso, la verdad”, expresó malhumorado.
Cierra Sheinbaum al ritmo de cumbia
Luego de 40 minutos que duró el discurso de la candidata de la coalición “Sigamos haciendo Historia”, en las fachadas de Palacio Nacional, el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, La Catedral Metropolitana y el edificio de Gobierno de la Ciudad de México retumbaban las notas de canciones como “Amor a Primera Vista”, “El listón de tu pelo”, “Como te voy a Olvidar” y “Mis sentimientos” del grupo musical Los Ángeles Azules.
Al ritmo de cumbia, traída desde Iztapalapa, parejas de todas las edades mostraron sus mejores pasos, aunque el ritmo provocó que uno que otro lo hiciera en solitario, pues espacio había para pulir el
piso.
Y es que el grueso de los asistentes a este último evento de campaña de Claudia Sheinbaum, se retiró a la mitad de su mensaje, quizás, porque muchos de ellos llegaron desde muy temprano, otros porque venían de entidades como Oaxaca, Estado de México y Morelos – al menos a los que identificamos – así como de alcaldías lejanas al centro como Cuajimalpa, Milpa Alta y Álvaro Obregón.
Una señora, como de 60 años, logró captar la atención de varios, pues su preocupación porque la dejara el camión, provocó que “pendejiara” a su acompañante que estaba tras el teléfono.
Las luces de los cuatro edificios históricos que blindan el Zócalo encendieron sus fachadas en tonalidades amarillas y moradas, dando aviso de que la noche sería la siguiente protagonista y, con ello inició también la gran labor de los trabajadores de limpia, denominados “pajaritos” que con su uniforme verde fluorescente comenzaron a barrer la gran cantidad de basura, mucha de ella propaganda electoral de aquellos candidatos a algún cargo de elección popular en la Ciudad de México que asistieron para mostrar su músculo político a la aspirante a la silla presidencial.
















