Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, afirmó que la muerte del senador morenista Joel Molina por COVID-19 no fue por haberse contagiado en la Antigua Casona de Xicoténcatl la semana pasada, donde se llevó a cabo la sesión para extinguir 109 fondos y fideicomisos, sino que ya tenía incubado el virus en su cuerpo.
Sobre los señalamientos de senadores por la actuación de la Secretaría de Salud, López-Gatell Ramírez dejó en claro que la Mesa Directiva de la Cámara Alta buscó a la dependencia para empatar los lineamientos sanitarios y no para ver el estado de salud de cada legislador.
“El Senado sesionó el martes pasado, fue una sesión larga en la sede antigua del Senado, el presidente de la Mesa Directiva del Senado consultó a la Secretaría de Salud sobre protocolos sanitarios, ya lo conocíamos, los comparamos con protocolos para espacios públicos cerrados que la Secretaría de Salud estableció desde marzo y corroboramos que los protocolos son congruentes con las recomendaciones de la Secretaría de Salud”, dijo.
Hay dos elementos que son importantes: que el senador que perdió la vida no se pudo haber contagiado ese martes en el Senado, el periodo de incubación es de cinco a seis días y el senador la propia noche ya tenía síntomas; lo segundo es la respuesta de la Secretaría de Salud al Senado no fue sobre el estado de salud de cada senador, lo que se consultó es que si el protocolo de seguridad era compatible con los lineamientos de seguridad sanitaria”, afirmó.











