Las políticas de Estados Unidos con los inmigrantes, adoptadas en el marco de la pandemia de coronavirus, podrían permanecer y extenderse incluso cuando las medidas sanitarias por la emergencia disminuyan, trascendió en fuentes locales.

Altos funcionarios de la administración del presidente, Donald Trump, operan bajo el supuesto de que los ciudadanos aceptarían nuevos límites a la inmigración. Lo que representa una oportunidad para el gobierno de revisar el sistema de inmigración, en nombre de la “salud pública y protección laboral”.

Según difundió hoy el diario The Wall Street Journal, asesores de inmigración del presidente elaboran una próxima orden ejecutiva, prevista para este mes, donde prohibirían la emisión de nuevas visas temporales para trabajar.

La medida podría variar entre suspender categorías completas de visas hasta la creación de incentivos para contratar connacionales en las industrias más afectadas por los despidos en Washington.

«Si estamos tomando medidas sobre inmigración que ayudan a mejorar la salud pública, la economía, los empleos, es una reivindicación o validación de que el presidente tenía razón desde el primer día», dijo un funcionario de alto rango del Departamento de Seguridad ante el medio estadounidense.