Carlos Ramos Padilla / @cranospadilla

Para fingir que no consume. Tabaco y después de pasar por la “shisha” (explorando la peligrosa mezcla de tabaco y alcohol inhalado), la moda entre los jóvenes son los vaporizadores con saborizantes y que pueden consumir en todo lugar, incluso en establecimientos cerrados como cines.

Resulta que la secretaria de gobernación y Cofepris informan que fortalecerán “la vigilancia sanitaria y el aseguramiento de dispositivos en los órdenes federal y estatal», esto debido a las afectaciones en la salud humana.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) señala que ha declarado máxima alerta sanitaria a consecuencia de los riesgos que representan los vapeadores en absolutamente todas sus presentaciones. aseguran las autoridades que se “diseña una estrategia para prevenir riesgos y fortalecer acciones de control sanitario a estos productos, los cuales son prioritarios para la autoridad sanitaria federal.

Laura Elena Herrejon, presidenta de la organización vecinal Provecino dio el primer aviso en mi programa de Va En Serio en mexiquensetv argumentando la posibilidad de muerte prematura en jóvenes por este tipo de adicciones. Es importante dejar en claro que ningún vapeador o “calentador” cuenta con autorización sanitaria, ni reconocimiento de la Secretaría de Salud y aun así se permite su distribución, comercialización, venta y consumo.

En la primera Semana Nacional contra Riesgos Sanitarios, autoridades federales y estatales practicaron operativos para asegurar este tipo de productos, dijeron, “gracias a la vigilancia y denuncia ciudadana». Reportes médicos concluyen que la inhalación de un excipiente frecuentemente encontrado en dispositivos de vapeo denominado acetato de vitamina E constituye un riesgo alto para la salud al tratarse de una sustancia tóxica que puede ocasionar enfermedades respiratorias agudas e incluso la muerte.

Por ello el énfasis del licenciado Herrejon ya que los mecanismos de publicidad hacen creer a menores de edad que revalidan su autoestima social con este tipo de aparatos. “Los cigarros electrónicos (E-cig o vaporizadores) y los productos de tabaco calentado son promovidos como una alternativa para dejar de fumar; sin embargo, su eficacia no ha sido comprobada.

En cambio, sus derivados de compuestos carcinógenos, sustancias tóxicas y emisiones en forma de aerosol representan un grave riesgo para quienes los consumen». Incluso el Centro de Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos demostró la presencia de acetato de vitamina E en más de 35 muestras de personas fallecidas que consumían dispositivos de vapeo como cigarros electrónicos.   

Esta máxima alerta debe tener resultados en lo inmediato no debe quedarse en un boletín de prensa mal difundido. Lo cierto, y coincido con Laura Elena Herrejon, es que con esta fuerza mediática tendrían que implementarse programas serios y exactos para terminar con males aún mayores como los feminicidios y el narcotráfico, aunque reconocemos que los “vapeadores” son adictivos y, según los doctos, altamente nocivos.