Carlos Ramos Padilla

Son ya varios y claros mensajes de grupos comunales a los Monreal. Lo mismo para ellos como núcleo familiar que graves advertencias en lo político. “La herencia maldita” diría el gobernador de Zacatecas, David Monreal, descuidando en la memoria que su hermano David administró los recursos del Estado.

En las últimas dos semanas los asesinatos vinculados a los Monreal han dejado su estela de una marcada violencia y cobro de facturas. Recordemos que Miguel Ángel Osorio Chong desde la Secretaría de Gobernación y con información de los órganos de inteligencia advirtió y protegió a los hermanos Monreal de un probable atentado del crimen organizado contra ellos.

Ricardo al reincorporarse de lleno a la política marcó sus enormes diferencias con amlo, contradicciones que señalaron un evidente rompimiento con Palacio Nacional y un soñado acercamiento con Marcelo Ebrard para armar una dupla con el propósito de ganar simultáneamente la sucesión presidencial y la jefatura de gobierno de la CDMX, todo muy a pesar que los Monreal han dejado ensangrentada a su Entidad. Pero no les es suficiente.

Hoy acudiendo a la imposición de familiares en cargos públicos, Ricardo, intenta colocar a su hija como próxima titular de la alcaldía Cuauhtémoc. Ella es Edna Catalina Monreal Pérez. Entonces vendrá el jaloneo por esa candidatura que a decir de los apostadores la buscarás el impresentable de Cuauhtémoc Blanco.

 Que ofrece esa zona territorial capitalina, pues el control de los espacios del ambulantaje más numerosos, la zona de Tepito y su Cartel, el paso por la Merced y las calles detrás de Palacio infestadas de mercancía ilegal, entre otras maravillas.

En el registro queda aquel incidente del manejo de mucho efectivo durante la administración de Ricardo en la Cuauhtémoc y que se acusó era producto del cobro de uso de piso a ambulantes previo a fiestas cívicas entre el 2015 y 2018. Por supuesto el ocultamiento de información, la evasión argumentativa y la impunidad prevalecieron.

Ricardo ya había buscado incluso la jefatura de gobierno de la CDMX quedando en tercer lugar, superado por Claudia Sheinbaum y Martí Batres y solamente por encima de Mario Delgado, según los datos publicados por la dirección del partido en 2017.

Dolores Padierna en esa demarcación ya había heredado un conflicto, grave, también protegido por la impunidad del poder con el incendio del antro Lobombo el 20 de octubre del 2000 con un saldo de 20 muertos y 40 heridos. Nada pasó en la justicia, pero si prevaleció el jugoso poder de la política, de la administración de recursos y de la avaricia. Antes eran los “cachorros de la Revolución” ahora son los “cachorros de la transformación”.