Carlos Ramos Padilla / @cramospadilla

Apenas la semana pasada arribaron a México los primeros médicos cubanos de una segunda ronda asignados a Nayarit luego de una aseveración de AMLO señalando que “La salud no tiene ideologías. No es responsabilidad ni del doctor Navarro (Gobernador de Nayarit), ni del doctor (Jorge) Alcocer ni de Zoé (Robledo) fue una instrucción que yo sabiendo, cómo iban a responder los conservadores Yo tomé la decisión de que contrataran médicos especialistas del extranjero y van a venir médicos de Cuba y si hay que traerlos de Estados Unidos y de Rusia o de Cuba o de Japón o de Francia los vamos a tener aquí”.

De acuerdo con el convenio firmado entre el IMSS y la comercializadora Servicios Médicos Cubanos SA, sumaran 610 médicos extranjeros dentro de un esquema de 5 mil 329 vacantes que no fueron reclamadas por profesionales de la salud mexicanos en zonas de alta marginación del territorio nacional y desde luego de altos registros por la violencia.

El presupuesto asignado es de un millón 177 mil 300 euros al mes A la cuenta de Comercializadora cubriendo un depósito como anticipo 50% pagando solo 7 mil 250 pesos a cada médico lo que se interpreta como una esclavitud ya que el gobierno cubano obtendrá el 95% de un total de 145 mil pesos por médico, cifra muy superior a la que devengan especialistas mexicanos en el sector salud que es apenas de 17 mil pesos.

Según un informe de Cuban Prisoners Defenders (CDP), una Organización No Gubernamental con sede en España que aboga por derechos humanos en Cuba, vinculada al grupo opositor Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), los médicos reciben en promedio entre el 10% y el 25% del salario pagado por los países de acogida, y el resto se lo queda el gobierno autocrático, según un reportaje de la BBC de mayo de 2019.

En los convenios del Organismo Internacional del Trabajo se prohíbe la intermediación de terceros en la contratación de profesionales de la salud, esta debe ser directamente entre el profesional de la salud y la institución médica.

Muchos de estos médicos no han acreditado su registro académico y hay quien presupone son células de adoctrinamiento comunista: El IMSS ha remarcado en un comunicado oficial que “Únicamente podrán participar efectivamente aquellos médicos y médicas especialistas que cuenten con revalidación de estudios formativos por parte de la Secretaría de Educación Pública del gobierno de México y las cédulas profesionales correspondientes”.

Organismos internacionales afirman que al terminar la carrera estos “médicos” se les induce a realizar diplomados de tan solo tres meses, en donde supuestamente los forman como intensivistas, pero lo que no significan que tengan especialidad además no conocer la tecnología médica de última generación.

En estas misiones cubanas han muerto más de 100 caribeños por ser obligados a asistir en poblaciones de alta violencia. La inseguridad es absoluta y la protección nula. Muchos que logran sobrevivir aprovechan la oportunidad para solicitar asilo político en los países asignados.

Dita Charanzova, vicepresidenta del Parlamento Europeo, confirmó que las brigadas médicas representan la mayor partida de ingresos del gobierno cubano, mediante prácticas de persecución, esclavitud moderna y amenazas y eso lo sabe el gobierno mexicano.

Además, sostuvo que estos sistemas de contratación violan la legislación internacional del trabajo y se asemejan más a la esclavitud. Javier Nart, vicepresidente de la delegación de América Latina del Parlamento Europeo, señala que los médicos trabajan en condiciones precarias y muchos son considerados desertores.

“Es ahí donde reside el poder económico de Cuba, en la esclavitud”, afirmó Javier Larrondo, presidente de Prisoners Defenders. Muchos médicos cubanos afirman que son amenazados con separarlos de sus familias, dejarlos sin ingresos o meterlos a prisión si no regresan a Cuba. Estás argumentaciones colocan al gobierno de México en cómplice de corrupción, esclavitud, trata de personas y violación a los derechos humanos además de que el dinero destinado al combate a la extrema pobreza se reorienta a los intereses políticos de Cuba.