Carlos Ramos Padilla / @cramospadilla

Parece, todo indica, que AMLO se anda despidiendo. Ya destapó a sus “corcholatas” anticipando la contienda a la candidatura presidencial. Asegura que ya cumplió todos sus compromisos y sólo le queda el pendiente de Ayotzinapa. Señala que quien lo reemplace será mejor que él.

En fin, parece que la nostalgia, pero los tiempos le indican que le quedan pocos, muy pocos meses en el poder ya que al iniciar formalmente las campañas electorales al 2024 quedara en segundo plano. De hecho, ya se le ve como un sujeto solitario, gestionando sus propios proyectos, ungiendo a los suyos.

Además, está enojado con todo y todos, desde que inició el sexenio su guerra ha sido contra todos los sectores políticos, sociales, económicos e incluso internacionales. Está desesperado ya que sus obras faraónicas son severamente críticas, siendo carísimas y poco funcionales.

El AIFA está sobreviviendo con enormes pérdidas únicamente por la imposición decretos, presión a las aerolíneas y mermando gravemente las operaciones en el AICM. El país está perdiendo muchísimo en el flujo aeronáutica y en la seguridad del espacio aéreo.

Una obra inconclusa y con una pésima administración. Hasta ahora (compromiso incumplido) no hay un solo detenido por la supuesta corrupción en la construcción de la terminal aérea de Texcoco. Dos Bocas es la estampa de una obra anacrónica y costosísima. Estados Unidos ganando la batalla y “doblando” a México para que respete y se integre al programa de protección al medio ambiente.

Del Tren Maya ni hablar. El primero que ha violado las más elementales normas de construcción y ambientales es el gobierno. No hay proyecto, se han equivocado en las rutas y trazos y es una inversión para recuperar a larguísimo plazo si es que llega a funcionar. Los resultados últimos electorales no lo tienen satisfecho ya que sus arrogantes pronósticos son de dar “pólizas”.

La sombra de la corrupción creciente en su gobierno lo tiene incómodo sobre todo porque su familia y sus más cercanos están bajo sospecha y el reto de exigir se le comprueba su nexo con el crimen organizado lo mantiene al borde del precipicio.

Periodistas, analistas y académicos advierten qué hay documentos probatorios y legisladores y organizaciones en Estados Unidos podrían generar un escándalo mayúsculo.

AMLO sabe que su sexenio está manchado por el crimen de muchos, muchísimos inocentes y como mecanismo de defensa se equivoca al determinar que no habrá variación en su política de seguridad nacional y usa de tabla de salvación no compararse con Calderón. Esta administración dejará muy malas cuentas al país y AMLO sabe que no terminará como él soñaba: ser el héroe nacional y ya no hay vuelta atrás, los registros hasta hoy son claro ejemplo de un marcadísimo retroceso y ¡lo que falta!