Miguel Ángel López Farías

Por un asunto de ciega lealtad es que Delfina Gómez ha llegado a donde ha llegado, una política que no alcanza la estatura para la necesaria cancha de la primera división… y cada vez se ve más lejano el que sea candidata a la gubernatura por el Estado de México.

El caparazón cuatroteista no le alcanza y muestra ya signos de agotamiento, se habla de temas de salud serios para ella, ojalá no sea así y que se encuentre bien y sana.

Cómo lo hemos dicho, la batalla por el Estado de México para el próximo año será a bayoneta calada entre los reductos priistas y una maquinaria morenista con muchas mañas en el costal, sumado a las bolsas millonarias en programas sociales.

De lado del PRI y el impulso a la alianza con el PAN y el PRD radica en que se puedan poner de acuerdo y generen una verdadera candidatura competente, con una figura que sepa lo que es ganar a nivel calle y no desde las burbujas de poder…

Ya vimos qué pasó en Hidalgo, en donde la imposición de la dirigencia priista a favor de alguien sin arraigo devino en una tremenda derrota.

Pero mientras la alianza “Va por México” en el Estado de México termina de cocinarse, en el ala Morena se preparan en fuego lento sus propias extremidades con vistas a una cena de negros, solo que, en medio de sus usos y costumbres, se va erigiendo un personaje que no deberían descuidar, no es Delfina, no es Higinio, no es Vilchis, no es la vecindad del

Chavo del ocho, es la presidenta municipal de Tecámac, Mariela Gutiérrez Escalante, a quien han querido emparentar con Beatriz Gutiérrez Müller, siendo falsa esta versión.

Mariela Gutiérrez significa en este momento, la mejor carta de Morena para el Estado de México, y si bien su presencia aún no rebasa los límites del territorio que gobierna, han sido una serie de calificaciones sobre su trabajo que la han colocado como una de las mejores presidentas municipales de México.

Digamos que es dueña de una limpia trayectoria y responde al perfil que tanto gusta al presidente de México. No trae escándalos financieros, ni casas grises, limpio a los cuerpos policiacos y llevó a Tecámac de ser una plaza inundada de narquitos y narcotes a un lugar con mayor tranquilidad, claro está, que aún falta por recuperar mucho del tejido social de esa zona y mucho le ha ayudado el que este municipio reciba la mayor inversión en obra pública.

Ahora bien, Mariela Gutiérrez, tiene una buena alforja de puntos a favor, se le nota firme y transmite principios, se ha venido rodeando de expertos en materias de gobierno y de comunicación, se ha manifestado respetuosa de los tiempos de su partido, pero será necesario que sus buenas calificaciones tengan mayores ventanas de exposición y ahora sí, del vital ejercicio de asomarse a todos los debates y la prueba de ácido para todas sus ideas y más aún, que la jauría en su partido no la devora, el tiempo corre y para Mariela lo es más, pues calladita se veía bonita, pero ya no puede ser así.