Carlos Ramos Padilla

La salida de Sánchez Cordero de gobernación tiene varias lecturas. La primera es que no se fortalece a dependencia por el contrario queda bajo la dirección de un incondicional que servirá solo a los caprichos de AMLO.

Como premio de consolación y como imposición ante lo que llaman democracia la colocarán como “líder” del Senado. La segunda es el portazo que le dan a Alejandro Encinas quien ha servido como tapete de paso en su ambición política de AMLO.

Encinas aceptó estar al frente mediáticamente del casó Ayotzinapa y ningún resultado claro, evidente, contundente ha dado. En alguna ocasión, en un desayuno, Alejandro me dijo que no aceptaría ser jefe de Gobierno interino, sino que la única oportunidad sería a través del voto y en elección abierta, y adivine que pasó: tomó el cargo como se le antojó al tabasqueño y ahí andaba Encinas inaugurando tramos de los segundos pisos sin acabar sólo como es costumbre, para ganar espacios políticos.

La tercera lectura es la bofetada a Marcelo Ebrard. Después de la tragedia en el Metro no llevarlo a gobernación significa un freno a sus proyectos presidenciales. Recordemos que en campañas pasadas AMLO lo había propuesto como secretario de Gobernación de ganar las elecciones y sorpresa, inopinadamente en el noticiero nocturno de Televisa propuso a Juan Ramón de la Fuente, entonces rector, para ocupar esa posición.

Según ellos mismos no Ebrard ni De la Fuente conocían esa determinación de AMLO. Así pues, esta es la segunda ocasión que el tabasqueño evita que Marcelo trepe a Gobernación. Los cambios en el gabinete no han sido aterciopelados y varios de los hoy ausentes han manifestado su desacuerdo con las maneras, tratos y decisiones del Ejecutivo Federal.

Tendríamos que conocer a fondo cuál es la intención de llevar a Adan Augusto Lopez cuando pretende AMLO llevar a cabo la consulta para la revocación (prolongación) del mandato. AMLO aprovecha toda ocasión para asegurar que si no pasan sus iniciativas cambiará a la Constitución. Sin embargo, la respuesta directa de la oposición es que no lo permitirán aun cuando está la advertencia de que miembros del PRI se sumarán a las peticiones presidenciales.

Se sabe por lo pronto que al interior de Morena no fue bien visto ni calificado el
nombramiento del tabasqueño por el tabasqueño. Veremos las próximas reacciones si le retiran la posibilidad de gobernar a Campeche a Layda Sansores que piensa junto con Delgado que presionarán con cánticos callejeros en marchas públicas.