Carlos Ramos Padilla

Una contradicción más propiamente de AMLO es la permanencia de Omar Garcia Harfuch en el más alto rango de la policía capitalina cuando le debe su fuerza, permanencia y poder a Genaro Garcia Luna. El presidente aseguró limpiaría al gobierno de todo lo que de alguna manera representará administraciones anteriores y particularmente los cercano a Felipe Calderón y Garcia Luna.

De la Iniciativa Privada, Omar, saltó de inmediato a la Policía Federal y de ahí se fue promoviendo y promocionando a la sombra del hoy detenido en los Estados Unidos acusado de narcotráfico y protección a Cárteles. Es hijo de Javier Garcia Paniagua ex Presidente del PRI y extitular de la Dirección Federal de seguridad y de la actriz Maria Sorté, además nieto del exsecretario de la Defensa Nacional, Marcelino Garcia Barragàn.

Es un personaje con estudios de especialización en el extranjero, incluyendo FBI y DEA. Desde el 2008 hasta el año pasado, Omar Garcia, no ha hecho pública su declaración patrimonial aun siendo funcionario de alto nivel. Y ojo, encabezaba la Policía Federal de Guerrero cuando ocurrió la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, aquel septiembre del 2014.

Ha estado sujeto a conflictos de interés por desarrollar actividades simultáneas en el gobierno federal y en el medio empresarial. Y mencionó sólo algunos ejemplos porque luego del atentado Omar Garcia lejos de estar recibiendo muestras de solidaridad debería estar bajo una intensa investigación sólo por tres razones primaras.

La primera, por el tipo de armamento empleado, el proceso debería pasar a la Fiscalía General de la República y no quedar en el ámbito local.

La segunda, desde el hospital y en redes sociales Omar Garcia incriminó a un grupo delincuencial (CJNG) sin aportar prueba alguna, sin esperar a abrir los expedientes, sin dar una declaración previa a la autoridad correspondiente y esto implica o que recibió algún mensaje/amenaza previo o que efectivamente esto tiene alguna liga con actividades anteriores con Garcia Luna dado que la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum también se adelantó y marcó una serie de actividades del funcionario ancladas a la CDMX y no a aspectos de carácter federal.

Y tercera, a que sus pronunciamientos podrían desatar una serie de eventos crimínales de profundas consecuencias para el país. Acusar a un Cártel tan poderoso de manera pública tiene sus repercusiones. Gente muy cercana a Garcia Luna y a Omar Garcia están bajo detenidos y proceso además de que son mencionados en el juicio de “el Chapo” como Iban Reyes Arzate, Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño, entre otros miembros de la Policía Federal por mantener relación con una serie de capos y haber recibido importantes sobornos.

En una reciente fotografía de Omar Garcia junto con Santiago Nieto (que éste último subió a redes), se puede ver a sus espaldas una mochila con armas de alto poder (metralleta) al interior de la habitación del paciente. No sé si esto esté permitido en los protocolos de seguridad de Médica Sur, pero deja en claro que Omar Garcia no considera que su atentado, como se ha hecho creer, estuvo a cargo de 28 improvisados sicarios contratados por su jefe José Armando Briseño de los Santos, alias “la Vaca”, detenido en Tláhuac la tarde misma del día del ataque.

El hospital este momento está vigilado y bajo seguridad de uniformados locales y federales. Hoy exigimos saber cuál fue el móvil porque sólo para recordar, para refrescar la memoria, este no es el primer atentado de esa magnitud en la CDMX contra personajes de alto rango, recordemos a José Francisco Ruiz Massieu (septiembre 1994) o el General Acosta Chaparro (abril 2012), vinculado con el Cártel de Juárez

 y señalado de efectuar operaciones represivas contra la guerrilla de Lucio Cabañas. Hoy tratan de vincular los crímenes de la diputada de Colima, Francis Anel Bueno (junio 2020) y del juez Uriel Villegas y su esposa (junio 2020) también con el CJNG, pero la pregunta entonces es por qué contra Omar Garcia Harfuch y por qué fallaron en un ataque francamente desarticulado y confuso, repito en una de las avenidas más vigiladas no sólo de la CDMX sino del país.

AMLO y Sheinbaum tendrían que responder por qué su promoción y protección política luego de desechar cualquier posibilidad de algún vínculo con Garcia Luna. En tanto, Omar Garcia tendría que estar bajo investigación (por su bien y de los demás) y quedan aquí pues elementos. Después, sólo después los apapachos y muestras de solidaridad, es momento de aclaraciones y transparencia además de actos de prevención y seguridad social.

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