Carlos Ramos Padilla / @cramospadilla

Veracruz destaca como una Entidad violenta e insegura con la suma histórica de crímenes y secuestros contra la población civil adicional a los atentados a periodistas. Sin embargo, el gobernador Cuitláhuac García presenta frívolamente otras prioridades al enfocar su desatinada administración enviando a personal de la Procuraduría del Medio Ambiente estatal (PMA) para clausurar el Acuario de Veracruz bajo argumentos insostenibles y no comprobados acerca de un supuesto “tráfico de especies”.

Ambientalistas afirman que el gobernador desea apoderarse del recinto luego de escuchar que acusa a la iniciativa privada de tener el control del Acuario y “para ver cómo podemos mejorar el funcionamiento”, en pocas palabras provocar injerencia y controlar un espacio que maneja y genera importantes recursos.

El presidente de la Comisión de Vigilancia Luis Arturo Santiago Martínez, incondicional y sumiso al gobierno, no descartó que se revoque la concesión al Patronato, que encabeza el empresario Jaime Mantecón.

Desde 2020, la PMA bajo la titularidad del ex perredista Sergio Rodríguez Cortés, tuvo que admitir que el Acuario de Veracruz está fuera del ámbito de su competencia y reconoció que el expediente administrativo PMAVER/DJ/EXP-001/2020, determina que el Acuario de Veracruz A.C. es una Unidad de Manejo para la Conservación de Vida Silvestre (UMA), por lo cual su regulación corresponde únicamente  a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la verificación de su funcionamiento a la Profepa, de acuerdo con las leyes de Vida Silvestre y del Equilibrio Ecológico y la Protección del Ambiente.

Se conoce además que el Fideicomiso de Administración del Acuario maneja recursos por más de 46 millones de pesos flujos fuera del manejo del oficialismo. Este innecesario conflicto se suma a las crecientes acusaciones por Ecocidio que ha levantado los tramos de construcción del Tren Maya que podría verse definidamente cancelado luego de que el gobierno ya reconoció no contar con los estudios de impacto ambiental y obligar a nuevas rutas que favorezcan la zona de Palenque.

Los señalamientos están trascendiendo las fronteras mexicanas y despiertan la atención de inversionistas que ya se niegan a participar en proyectos en nuestro territorio por la inestabilidad de las políticas públicas y las ocurrencias de los gobernantes.

Quienes tenemos el privilegio de visitar y conocer la zona maya y el Acuario de Veracruz obsérvanos con enorme inquietud (por decir lo menos) los evidentes atentados contra el patrimonio nacional por la avaricia y codicia de los gobernantes.

El Acuario de Veracruz es un recinto de respeto a la vida de diferentes especies, se procura su preservación, se educa a la población, se fortalece a la investigación, crece la cultura y entendimiento a la naturaleza y es motivo de esparcimiento para nacionales y extranjeros. Todo lo que se relaciona a la iniciativa privada molesta al gobierno actual.

Son ataques e imprudentes descalificaciones. Se atenta contra la libre inversión, fuentes de empleo y se alienta la imposición y corrupción. Una vez más, en este asunto veracruzano constatamos que para algunos las leyes están para evadirlas.