Inicio Opinión Poder y Dinero / Exequias para la CTM; un suicidio corporativo 

Poder y Dinero / Exequias para la CTM; un suicidio corporativo 

Una gran democracia debe progresar o pronto  

dejará de ser o grande o democracia.  

Theodore Roosevelt 

Víctor Sánchez Baños 

Lo saben perfectamente los dirigentes sindicales que durante décadas han vivido y usufructuado hasta el cansancio del llamado “movimiento de los trabajadores” afiliados a la Confederación de Trabajadores de México, que actualmente lidera Carlos Aceves del Olmo, en cuya oficina, hay pánico ante el desmoronamiento de la organización obrera más antigua y corrupta del país.  

Pero los nuevos sindicatos no son mejores que los cetemistas. Son igualitos en manera de operar, en su corrupción y en la falta de interés de responder a los intereses de los trabajadores. La izquierda, pulcra y honesta (¿?), no es diferente a la vieja, anquilosada y dinosáurica CTM.  

Podríamos hacer historia del movimiento obrero mexicano, pero lo único que podemos concluir es la explotación de los trabajadores. Lo contradictorio es que la explotación se da desde el seno de sus propias organizaciones.  

A lo largo de los años, se han visto sindicatos independientes, otros que sólo sirven de chantajistas a los empresarios y muchos más, son explotadores de sus agremiados. Atrás de todo, está el dinero y, en otras aristas, el poder que da el tener atrás a cientos, miles o cientos de miles de seguidores que se convierten en electores.  

La crisis del sindicalismo mexicanos no es nueva. En sexenios anteriores, desde el gobierno de fortalecieron por motivos electorales varias organizaciones de trabajadores. Así, era el único camino para lograr un empleo en el país.  

Los trabajadores estaban acotados, como ahora, para tener mejores condiciones salariales y en sus trabajos.  

Todo esto te lo platico estimado lector, luego que trabajadores de Panasonic, como te lo informé en este espacio, corrieron a la dirigencia de la CTM e impusieron otra que está ligada a políticos de la Cuarta Transformación.  

Legisladores de Morena se han infiltrado en grupos laborales y desde ahí hacen proselitismo y alecciones a varios trabajadores para que cambien de sindicato. Todo, con el apoyo de la secretaria de Trabajo, Luisa Alcalde, quien usa su esbirro, quien fue subsecretario de esa dependencia, y ahora director general del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, Alfonso Domínguez Marrufo.  

Este hombre le dio fuerza a una empleada del papa de la secretaria, Susana Prieto, diputada federal y quien ha movido la actividad sindical en otras organizaciones como las automotrices. El SNITIS ganó casi el 87% de los votos en la planta de autopartes Tridonex y sacaron a la CTM, que recientemente perdió otra elección en la planta de General Motors en la ciudad Silao, Guanajuato.  

Tridonex estuvo bajo el escrutinio de Estados Unidos el año pasado después de que sindicatos de ese país presionaron para que se presentara una queja laboral en el marco del acuerdo comercial de América del Norte, el T-MEC, afirmando que se había impedido que los trabajadores eligieran a su sindicato.  

La presencia de observadores laborales, en base al T-MEC, así como el cansancio de los trabajadores ante los abusos de los líderes sindicales, hacen al sindicalismo mexicanos, cada vez más alejado de la aceptación de las fuerzas productivas. 

O cambian sus estrategias de sometimiento a la clase trabajadora, o simplemente prepárense para desaparecer. 

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