El único medio de vencer en una guerra es evitarla.
George C. Marshall
Víctor Sánchez Baños
Un eufemismo es una palabra o expresión políticamente aceptable o menos ofensiva que sustituye a otra palabra de mal gusto o tabú, que puede ofender o sugerir algo no placentero o peyorativo.
En la política, es la manera como se oculta lo evidente. Así bautizan actos innombrables y los convierten en “pecados del pasado”.
Resulta confuso, pero es algo que han realizado a través de los tiempos los políticos mexicanos y, también hay que recalcarlo, a nivel internacional.
Por ejemplo, a las cárceles les llaman «centros de readaptación social”, que no tienen nada de «readaptación social”; les dicen crimen organizado a las bandas de narcotraficantes, extorsionadores, asesinos a sueldo y otras lacras.
Para aumentar la lista, los políticos les cambian nombre a los presos y les llaman “reclusos”; a los miserables y limosneros, “indigentes”; al secuestro, “privación ilegal de la libertad” y podríamos seguir con la larga lista.
Así pretenden aligerar el peso de las palabras y el verdadero impacto en la sociedad.
Todo esto te lo comento debido a que el martes pasado, Andrés Manuel López Obrador, en su mañanera, luego de la masacre en Michoacán entre grupos de narcotraficantes, dijo que lo mejor sería cambiarle de nombre al Cartel Jalisco Nueva Generación porque afecta al estado de Jalisco, donde vive gente decente.
Señor presidente, el nombre no importa cuando hablamos de decenas, quizá miles de muertos a consecuencia de la violencia. No sabemos si es un pleito entre grupos de delincuentes o si es un ataque directo a la sociedad. Lo que importa es que la sociedad vive en zozobra ante las constantes balaceras. Y, los muertos, todos absolutamente, son seres humanos, mexicanos.
El fondo es lo que importa. No la forma de decir un nombre. Sé que él está acostumbrado a minusvalidar lo que le afecta la imagen de su gobierno, que adolece de mucho: desde honestidad hasta capacidad para enfrentar los problemas que tiene enfrente.
Cambiarle de nombre a un “cártel”, no sirve de nada para disminuir el temor de la sociedad ante la impunidad de miles de crímenes en el país. Sólo sirve para reírse de un acto que es totalmente trivial.
Con la tristeza de la gente no se juega.
















