- Las promesas no paran balas
- Gobiernos morenistas reprobados en seguridad
José Cruz Delgado
Lo sucedido en Texcapilla, municipio de Texcaltitlán, Estado de México, se puede replicar en otras partes del país por la descomposición social provocada por la maldita 4T, Morena y sus aliados.
El gobierno federal, que es lo mismo que la 4T, tiene en abandono al país en materia de seguridad. La gente está harta de la política de abrazos y no balazos y de la complicidad del gobierno federal con la delincuencia.
No se puede culpar a los habitantes de Texcapilla de quitarse el yugo de los criminales y de haberse hecho justicia por su propia mano, que no se justifica, pero en todo caso, son las autoridades de los tres niveles de gobierno las responsables por su presunta complicidad y omisión al permitir la operación de la delincuencia organizada.
La «maistra» Delfina, gobernadora del Estado de México solo se concretó a decir que esos hechos no se volverán a repetir y pidió la presencia de las fuerzas federales. Como reza el dicho: después de ahogado el niño quiere tapar el pozo.
No, las promesas no paran las balas ni las masacres, sus masacres «maistra. Ojalá equivoque, pero hechos como esos se volverán a replicar.
En Michoacán, los productores de limón, aguacate y muchos productos más, desde hace muchos años son extorsionados por el crimen organizado, por un grupo u otro, ello los ha llevado al hartazgo y de un momento a otro se puede prender la mecha y explotar el polvorín.
El gobernador morenista de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, también tiene entre sus manos una papa caliente en materia de seguridad, pero le vale madre, prefiere irse a divertir y a embriagarse a los eventos de rock que organiza que atender el problema.
Como prueba están los hechos violentos registrados en tierra caliente y el valle Lerma-Chapala que dejaron como saldo bloqueos y varios muertos. Primero se registró un enfrentamiento entre grupos antagónicos del crimen organizado se registró en el municipio de Múgica, en las inmediaciones de la comunidad de Gámbara, ubicado en Tierra Caliente, y resultado de esto se registraron varias personas asesinadas, al menos cuatro.
Y en la colonia Vista Hermosa del municipio de Apatzingán también hubo hechos violentos.
Y para no variar, civiles armados robaron vehículos y bloquearon las carreteras que comunican a los municipios de Sahuayo, Jiquilpan y Villamar.
Se comenta que, en menos de 48 horas, al menos 17 personas fueron privadas de la vida, en diferentes hechos de violencia registrados durante el sábado y domingo en Michoacán. Cínicamente, Ramírez Bedolla festejó que el estado salió del top 10 en homicidios, pero la ciudadanía tiene otros datos. En seguridad, está reprobado, pero para las pachangas ni quien le gane.
















