• Ciudad Mujer, proyecto fallido y olvidado.

José Cruz Delgado 

Han transcurrido casi diez años desde que se anunció la construcción del complejo Ciudad Mujer en el municipio de Mújica, Michoacán, que daría atención a mujeres, hombres y niños víctimas de la violencia de al menos diez municipios de esa parte de tierra caliente, sin embargo por «falta de recursos» quedó en buenos intenciones pese a los esfuerzos que hizo en ese entonces el presidente municipal Raymundo Arreola Ortega para que el proyecto se concretatara.

Se dijo entonces que la inversión sería de 100 millones de pesos; 80 por ciento parte de la Federación y el resto del estado Ciudad Mujer fue encabezado por la entonces secretaria de la Mujer, Fabiola Alanís Sámano, actualmente diputada local por Morena.

Hubo controversias porque después se anunció que se trasladaría a Huetamo lo que levantó una ola de protestas y manifestaciones de mujeres de Múgica que, incluso, fueron reprimidas y algunas detenidas que después fueron liberadas tras la intervención del ya diputado Raymundo Arreola.

Después se dijo que se construiría una en cada municipio, pero quedó en promesas. En ese tiempo publiqué en varias columnas que la intención era dar atención a 100 mil usuarias al año con servicios relacionados con justicia, asistencia social, salud, seguridad pública y atención psicológica. 

Hoy, a casi diez años el tema no se ha vuelto a tocar, a la administración bedollista le importó muy poco, mucho menos al diputado Reyes Galindo y a la autoridad local en manos del Partido del Trabajo.

Este tema viene a colación porque la hoy diputada, la misma que fuera titular de las mujeres en el gobierno anterior, se raja las vestiduras y presentó una iniciativa enfocada en integrar el registro estatal de niñas, niños y adolescentes en orfandad por feminicidio y desaparición, así como en garantizar derechos y atención integral a las víctimas indirectas de dichos delitos, pero en ese tiempo no hizo nada porque se edificara Ciudad Mujer en la tierra caliente.

La iniciativa es buena, seguramente será aprobada, lo que está en duda es que se cumpla, porque en dicha propuesta no señala de dónde van a sacar el dinero para tal fin, no dice de que partida, será una más que se irá al cajón del olvido, como muchas otras que aprueban pero sin sustento económico.

Tiene razón, cuando una mujer es asesinada o desaparecida, la violencia no termina ahí, «Se transforma en sufrimiento para toda su familia, recayendo con mayor peso sobre las mujeres familiares, quienes buscan, exigen justicia y asumen la crianza de quienes quedan en orfandad».

Lamentablemente, al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla poco le importa, y ahora menos que ya pronto dejará el cargo que le quedó demasiado grande.

Fabiola propone un Programa Estatal de Restitución de Derechos para niñas, niños y adolescentes víctimas de feminicidio y desaparición, con presupuesto asignado, así como protección integral para quienes su madre, padre o persona cuidadora está desaparecida sin presumir fallecimiento, garantizando su salud, educación, alimentación y cuidados. No especifica donde se va a tomar dicho presupuesto.

Además, establece una ruta Estatal Integral de atención, para que sean las instituciones quienes se coordinen y no las víctimas quienes cargan con la burocracia, eliminando así la revictimización, también, establece el reconocimiento y apoyo a madres buscadoras y mujeres que asumen responsabilidades de cuidado, compensando gastos, pérdida de ingresos y los riesgos que enfrentan.
Pero por qué no propone que esos complejos se hagan realidad, puede hacerlo pero no quiere revivir viejas heridas porque les falló a las mujeres de tierra caliente.