Miguel Ángel López Farías
Curioso, el jaloneo en el debate entre pro AMLO’s y Anti Pejes ya no se da con el número de asistentes a la marcha del pasado domingo, es una obviedad, las calles se llenaron, se notó el músculo, que bueno y que sano… pero, es tiempo de hacernos algunas preguntas.
¿Luego del éxtasis dominical que sigue?
¿Toda esa energía, a ratos poética, hacia donde nos tiene que llevar ?
¿Qué contrato social debe de partir en este punto?
Estamos hasta la madre, ¿Y que se hará en consecuencia?
Que se vaya AMLO, muy bien, ¿Esta ciudadanía vociferante está preparada para cerrarle el paso a los nuevos mesías que habrán de venir ? ¡Por qué algo es seguro, México produce muchos populistas, llevamos varios sexenios aguantándolos!
¿Esa «inteligencia» mexicana que salió a las calles ,tiene algo más que enojo y frustración o de verdad se llenarán de lodo los zapatos para convencer a los mexicanos más vulnerables de que un México para todos es posible o le dejarán esa tarea a los partidos políticos de siempre?
López Obrador nos ha confirmado lo fáciles que somos para ser divididos, partiendo de añejos arrebatos que se dan entre clases sociales y que él supo explotar ¿Los ricos de hoy quieren de verdad comenzar de cero compartiendo riquezas y abundancia a los más pobres?
¿Esa inteligencia mexicana dará el primer paso para una reingeniería social o solo nos quedaremos en la sobada euforia de algo parecido a un partido de fútbol? Una variante del ¡Si se pudo! ¡Si se pudo!
¿No tendríamos que defender a algo más que a él INE? Me refiero a ese TODO que ha sufrido a uno de los peores gobiernos de la historia, ¿Los niños con cáncer y sus familias pesan menos que la democracia? ¿Las mujeres víctimas de la violencia ocupan un lugar segundón ante una casilla electoral? ¿Los más de cien mil desaparecidos dejaron de ser útiles por qué ya no votan? ¿Los pobres entre los pobres querrán entender con que se come la democracia si esta no les llena el estómago?
¿Qué tipo de país se propone, se quiere y se busca?
Reitero, es mucho mejor lo que sucedió ayer, mucho más vital para un país con una clase social alta que llevaba muchos años indiferente, pero de nada va a servir el carrusel de discursos y las horas debajo del sol ardiente si no se plantea una contra revolución, que extermine el hambre, la corrupción y todo tipo de injusticias, que defienda la democracia, un trasplante de nación entera con todo y sus deficientes raíces en una nueva tierra.
¿Será posible esto?
Ayer fuimos testigos de que se puede juntar la gente y ganar las calles, pero esto es un poco más profundo, se requiere ir por la conciencia de un México que es muchos México’s, esa es la gran tarea, sin duda.















