Miguel Ángel López Farías

¿Y debemos aceptar que la marea de los días ha arrastrado uno de los escándalos más profundos del gobierno de AMLO? La denuncia del hombre cercano a el presidente, Julio Scherer, en contra del otro incondicional, Alejandro Gertz, por “tráfico de influencias, coalición de servidores públicos, asociación delictuosa y lo que resulte” ha sido llevado a una zona gris en donde ni el mandatario ni sus huestes más radicales han dicho algo.

Lo que vuelve a taladrar en el muro de la ignominia un caso más de lo podrido de este gobierno. 

Recordemos que desde el 2021, la UIF detectó una serie de operaciones del fiscal general de la República, Gertz Manero, por más de 857 mdp. Rutas y destinos de estas cantidades millonarias que de ninguna manera han sido aclaradas por el polémico fiscal y quien, por el contrario, ha sido beneficiado por el blindaje de su jefe y amigo, el presidente de México.

Ni en los momentos más cínicos del Priato habríamos visto.

Pero lo de Gertz se empata a la otra cachetada pública que le receta esta administración y que tiene que ver con algo qué pasó de noche, la exculpación de la secretaria de la función pública, la cual determinó que no había “conflicto de interés” entre José Ramón López Beltrán y los contratos con coyotes petroleros (y de colofón la casa gris en Houston).

Leámoslo así: el gobierno de la República está al servicio de los amigos y familia del presidente, un “cheque en blanco” para romper con los límites de la corrupción.

Pero tal y como lo escribió el columnista Raymundo Riva Palacio, y sumando varios “Picotazos Políticos” de este su servidor, el futuro habría de alcanzar a esta pléyade de abusivos, pues todo tiene un plazo, y el de este sexenio ha entrado en una especie de despeñadero, no caída, sino desplome y solo los ayatolás de la 4T no lo distinguen, creyentes de que esta mentira (de que ellos son la patria y sin ellos nada) será eterna.

Podemos adivinar, sujetos a la inflexible historia, de que muy pronto comenzarán los actos de parricidio, las traiciones e incontables venganzas…en serio, ¿Creen los confiados que de este horror no vendrán las pesadillas? Que Gatell, Gertz, Ackerman, Irma Eréndira, Rocío Nahle, los hermanos del presidente, los hijos, los cuates de los hijos y todos los que usted quiera traer a la mente, ¿Creen en serio, que la cobija de la impunidad alcanzará para más años?

Y faltan las gravísimas afrentas asestadas a muchos militares que viven con honor y saben lo que es la dignidad y que hoy se ven obligados a “tragar sapos” ante el insultante poder de los cárteles, mismas humillaciones que son documentadas cada vez más y que nos demuestran que el estado de derecho se pudrió y ahora lo manejan organizaciones con tanto poder que operan elecciones, implantan presidentes municipales o gobernadores y que entienden que desde palacio no saldrá la orden para que detengan su imperio.

En las oficinas de este gobierno, en las zonas de decisión, donde los fundamentalistas cobran sus quincenas y se despachan con la cuchara de la arrogancia y los excesos, no se han percatado de que la prisión o la fuga será su futuro… no lo quieren ver, pero sus días así vendrán… no es un deseo, es un cálculo matemático e histórico.