Miguel Ángel López Farías

La contra reforma energética propuesta por el presidente se ha “apestado” tanto, que hoy, muy pocos la defienden de manera abierta (solo López obrador y el creador de la propuesta Manuel Bartlett).

En la SCJN pende de la discusión que los 11 ministros realicen para que se determine si dicha ley es o no constitucional. Los ministros tienen en dedo en el botón rojo o verde. 

Pero esta es solo una de las esquinas del cuadrilátero, vamos a la cámara de diputados, el resquebrajamiento de la reforma eléctrica es tremenda, vemos a los de Morena ya no hinchar el pecho y retar bravuconamente a la oposición, pues los números ya no le dan, priistas, panista y perredistas les ganaron la cancha, tan es así, que el coordinador de los diputados de Morena, Ignacio Mier, dijo que siempre si aceptarían 6 de las 12 propuestas de modificación realizadas por la coalición “VA POR MÉXICO“…

Mientras desde Palacio Nacional salió un NO rotundo del presidente diciendo que la reforma no será modificada en lo absoluto… solo para constatar quién manda.

El mandatario, fiel a su estilo, está jugándose esta carta, sin escuchar a las voces sensatas de algunos de su equipo (ya no tan del primer círculo) que le han venido sugiriendo que se abra a la posibilidad de ajustes a la reforma.

Una de estos razonamientos fue sugerido en una visita en palacio hace 10 días, por el mismísimo Ricardo Monreal, quien también habría ido a negociar la liberación de Sandra Cuevas, alcaldesa en Cuauhtémoc.

En la lectura queda, que esta reforma eléctrica tampoco avanzaría en el Senado si se insiste en no descafeinarla, pues es evidente que el tema ha fortalecido a la posición, la cual (sobre todo el PRI) ya vio las grietas en la iniciativa y decidió, de cara a las elecciones de este año, apostar fuerte por una derrota del presidente y su plan eléctrico.

A todo esto, debemos mencionar que el factor más importante para entender el próximo entierro de la “cajita de fusibles” no descansa ni en los congresos, ni en la Suprema Corte, sino tras muros, con la voluntad de Washington y su muy poderos equipo de “negociadores”.

La reforma eléctrica NO es del agrado de los intereses en los EUA, los inversionistas extranjeros rechazan la metáfora “proteccionistas” de Palacio Nacional la cual los deja fuera, siendo objetos de una serie de violaciones a acuerdos firmados entre las naciones participantes en el T-MEC, estás acciones han obligado a la Casa Blanca a desplegar a un equipo de primer nivel para decirle a el gobierno mexicano que así no se juega, nunca traicionado acuerdos o espantando a los inversionistas gringos.

El Gobierno de Joe Biden, aunque muy ocupado con los manotazos con Rusia, no descuida a su vecino del sur y han encendido las alarmas y puesto a trabajar a su embajador Ken Salazar para que no permitan que una pequeña Venezuela se instale abajo del Río Bravo.

Las señales que refieren al desbarrancamiento de la reforma son cada vez más fuertes y si quisiéramos encontrar un epitafio para la tumba de la reforma eléctrica bien podría ser esta: “murió porque sencillamente no supo leer la historia de México”.