Miguel Ángel López Farías

Por el bombardeo cultural de los EUA, crecimos adoctrinados pensando en que un soldado de los EUA, es un ser poderoso, un patriota que suda y respira valor y que poseen fuerza sobrehumana, que desayuna barras enriquecidas de plutonio y que las balas le rebotan en el pecho. Que no hay manera de vencerlos, pues cargan con equipo militar y tecnológico capaz de respirar en la estratosfera sin amoratarse.

Mis respetos, pero no son más que hombres y mujeres, ni más valientes ni más fuertes que nuestros soldados mexicanos, es más, los de aquí, de verdad que son de otra raza, genéticamente resistentes y lo que se podría decir, mucho más bravos, nuestros soldados nacionales, marinos y del aire son el mayor lujo que la patria posee, los de aquí.

Y los de allá, los soldados gringos desfilaron, como un grupo de chambelanes contratados para que la reina de la fiesta (una muchachona de 79 años) tuviese su vals con pirotecnia y toda la cosa.

Nadie cuestiona el acto de que dicho ejército sea festejado por su 250 aniversario y que se hayan gastado 45 millones de dólares, el detalle es que, ¿cómo decirlo sin que se ofendan?, creo que los migajearon, pues en realidad fueron parte de una coreografía para festejar al “rey sol”, este clon del rey de Francia Luis XIV, a quien se le atribuye la frase “L’Etat, c’est moi” – (el estado soy yo).

Pues a los muchachones y muchachonas de los diferentes verdes con que se uniforman, se les vio bonito, pues no hay que dejar de mencionar que sus actos poseen el sello de las buenas producciones al estilo de Steven Spielberg y su soldado Ryan, y la verdad, los atuendos de la primera guerra mundial y la segunda les quedaron muy bien, ¿por qué no montaron la obra de Vietnam? Cierto, esa no, pues fue el fracaso intervencionista y también una clara muestra del racismo, ya que, para esas acciones, enviaron a negros, latinos y pobres (que es lo mismo) a morir por la causa anticomunista.

Pero les quedó bien, felicidades, en serio, se les respeta.

Y en medio de esta súper producción de Hollywood se sembró el discurso del niño de la fiesta, uno que debe ser tomado muy en cuenta y que apuntala lo que busca que es no solo mostrar a sus soldados y aviones de combate de todas las presentaciones, sino el veneno de su lengua y lo dijo así: «Una y otra vez los enemigos de Estados Unidos han aprendido que, si amenazas al pueblo estadounidense, nuestros soldados vendrán a por ti”.

«Su derrota será segura. Su caída será total y completa.»

Preguntamos: ¿qué enemigos? Sabemos que no son bien vistos en medio oriente, que no los tragan en China (especialmente a Ud. don Trump), que corea del norte pagaría por verlo mal … ¿sobre quién apunta sus salivazos?, por qué los únicos que lo están poniendo nervioso son los que poco a poco le están tomando más calles… ¿de plano, sus nuevos “talibanes “serán los migrantes?, ¿Así de plano?, ¿Para los que no piensan como usted? ¿En su país, les soltará sus perros de pelea?, ¿Quién está amenazando a su pueblo?… ¿los narcoterroristas? ¿tantos?, díganos para saber de quién cuidarse, no se olvide que somos vecinos.

Trump no solo salió a bailar su vals de quince años, acompañado por su ejército, sino, fiel a su estilo de conductor de reality show, busca lo que buscan todos los autócratas, eliminar con este tipo de propaganda a sus enemigos, los que él ha venido inventando… ¿qué dirán las buenas conciencias de su clase política – porque realmente existen y son personas con calidad moral y humana, esos millones de estadounidenses que entienden muy bien el uso del sentido común? Y mire que se los dice un mexicano que sabe, sabemos, lo que es tener una historia de presidentes vergonzosos.

 Ahhh que son Trump, Quiere fiesta, y si es con muertitos, mejor…