Miguel Ángel López Farías
Trascendió que Marko Cortes, la gris figura del mando panista, busca reelegirse en la presidencia de su partido, aunque en corto le apuesta a la candidatura azul para la silla del ejecutivo federal… no es raro que un político quiera escalar peldaños, está en su naturaleza, ambiciona el poder.
Solo que en el caso de Marko deberíamos cuestionar la gravedad de sus pretensiones, pues lo que se necesita en estos momentos es una propuesta seria de nación y no el ruido que ofrece alguien notablemente carente de brillo e inteligencia. El país reclama liderazgos del tamaño del desastre que nos ahoga, y en el PAN se han conformado con un personaje muy pequeño, invisible, un desconocido electoral en su tierra Michoacán.
¿Quién o a quién representa el actual líder el PAN? esa pregunta deberá responderse entre los panistas, pues su “presidente” se asemeja a un bufón que llegó para lanzar ataques a un muy bien identificado adversario y que sin embargo Cortes opta por ser demasiado cortes e inocuo cuando el debate reclama un pecho más ardiente frente a un presidente que los escogió como sus “chamacos”.
Acción Nacional podría recuperar terreno en este proceso electoral, ganar posiciones que ya daba por muertas, pero no será por que Marko sea el jefe Diego o Castillo Peraza, sino porque los ciudadanos buscaran castigar a los de Morena y el PAN es el puerto natural.
Pero en este partido están obligados a tomarse sendas cucharadas de aceite de ricino y replantearse de cara a el 24 el tipo de liderazgo que necesitan, no el de un hombrecito amarrado por sus expedientes, ni sus compinches, tan iguales a Cortes que saben que si molestan al señor de Palacio les dan una paseada por las vitrinas públicas de la Unidad de Inteligencia Financiera (Cabeza de Vaca es un crudo ejemplo).
La alianza VA POR MÉXICO ganara terreno, PRI Y PRD volverán a respirar, pero es el PAN el que por su geografía política llegará al 24 como la oferta real para el país, y con ¿quién lo harán? Anaya, Margarita y tal vez un gobernador con buenos números y “cola corta” y en la dirigencia necesitarán a alguien de verdad valiente, pero sobre todo congruente… y muchos piensan que debería ser mujer, así que, por el bien de los azules, quítenle el pan al niño.















