Miguel Ángel López Farías

El presidente decidió pelearse con todos, en algún momento, al estar en campaña, le funcionó el atacar a todos aquellos que hablaran o respiraran diferente a él, ya en el gobierno, determinó fincar los cimientos de la 4T sobre las ruinas de loa que consideraba la mafia y los grupos que se han alimentado de la corrupción, no fue difícil señalar a los del anterior sexenio, los cuales abusaron del cargo, las casas blancas y las de Malinalco flotaron solitas.

Nadie en el país podía estar en contra de acabar con los excesos y terminar con la pobreza, hasta ahí la fórmula que en el discurso funcionó, hasta que las fauces de la realidad hicieron su parte, es entonces cuando el gobierno de Morena se llevó a la boca su propio chocolate, y fue aquello que ellos mismos levantaron como banderas lo que les vino a tumbar la máscara de honestos: la maldita corrupción, las sospechas de que los muchachos del pueblo bueno habían caído en los mismos pasos.

El poder los vistió igual, mismas mañas y si alguien creía que el COVID-19 les dotaría de un elemento distractor, pues no, la crisis de salud trajo consigo nuevas páginas de esa práctica funesta, la compra de ventiladores a manos de una empresa del hijo de Bartlett y ahora lo que se publica en el Sol de México, la compañía de Bidcom Energy creada en agosto del año pasado y hoy ganando su primera adjudicación directa para venderle al IMSS 100 ventiladores.

La familia Quintanilla llevándose a la bolsa 114 millones, así que don Arturo Quintanilla, compadre de Rocío Nahle, la secretaria de energía es el ganon en esta historia que comienza a hacerse repetitiva en un gobierno que ya chapotea en simulación y más y más corrupción.

Las luces de un gobierno que prometía ser distinto se apagan y mientras esto ocurre, vemos al presidente pelearse con todos, ya no solo los empresarios, hasta los médicos se llevan un fuerte raspón en la carrocería. El presidente está enojado, la agenda que manejaba comenzó a dejar de ser su potestad, ocurrió con la llegada de las mujeres a las calles, hace un par de meses, antes de la cortina del COVID-19, ahí, las mujeres agredidas decidieron arrebatarle el reflector.

¿Qué está ocurriendo en Palacio? el corazón de un discurso que prometía ser congruente con los hechos se derrumbó muy rápido, el enojo no es solo del mandatario sino de muchos mexicanos que no ven de qué manera resolverán sus problemas económicos, que están perdiendo el empleo y es en estos momentos en que se requiere de un auténtico líder, no alguien que amenace con aquello de que «Si no están con la 4T están a favor de la corrupción» tal y como lo dijo hoy en la mañanera, y no sé qué pudo haber pensado Manuel Bartlett sobre tan directo machucón.

Nada le está saliendo bien al mandatario, su molestia no le está permitiendo ver lo obvio, el que este país esta ahogándose en una de sus crisis más salvajes, y que si bien, sus adversarios son muchos y harán todo por verlo fracasar, no es posible que abandone las voces que le indican que no puede gobernar sobre las ruinas y odio de un país dividido.

Que pronto se acabó la Cuarta Transformación, que rápido cayeron en las mismas prácticas que el gobierno de Peña efectuó. Qué manera de agotar el bono democrático. Se acabó el sueño de querer pasar a la historia. Que rápido, o ¿no acaso llama la atención el silencio de los principales defensores de este gobierno por lo que hoy comienza a flotar y que lleva por nombre sospechas de corrupción?