Miguel Ángel López Farías

La patria y sus traidores, a una semana del “Lunes negro” en el Congreso, la turba morenista persiste en elevar la pira y quemar a sus enemigos, este tema me resulta ocioso, fútil y francamente lo había evitado por poseer esos ingredientes de la su normalidad intelectual que entre algunos políticos de morena campea, pero la histeria de sujetos como Mario Delgado, el cadenero de ese partido merecen algún tipo de reflexiva respuesta, el sujeto de marras propone una consulta popular para saber si se denuncia por traición a la patria a quienes votaron en contra de la reforma eléctrica, el “gritito” de Delgado se suma a una larga lista de “pastelazos” propios a su personalidad, más del estilo de presentador de programar de espectáculos como de “Laura de América“ o “caso cerrado”, programas lobotomizantes y que demuestran el retroceso neuronal entre algunos sectores de esta “civilización”.

Mario Delgado, al cual seguro lleva mucho sin dormir, se aferra a una dirigencia en un partido que suma un tremendo fracaso con la revocación de mandato, sus números son ya de media tabla (15 millones de votos son la mitad de los 30 que obtuvieron en el 2018).

Pero esto no es lo más grave, sino que sobre la espalda de Mario Delgado, pesan algunas carpetas que lo señalan como la cabeza de negociaciones con el poderoso  Cártel de Sinaloa, las investigaciones (las cuales no se han efectuado en México, sino en los EUA), sustentan “los encuentros” y pactos con los que Delgado operó en el pasado proceso electoral del año 21, personeros del Cártel de Sinaloa fungieron como “mensajeros” de Morena para que más de un millar de funcionarios de casilla y personal de los distintos candidatos de oposición fueran “nulificados” el día de la elección, tal y como sucedió en Badiraguato, la tierra del “Chapo” Guzmán, lugar en donde Morena y los sicarios despedazaron a punta de secuestros y amenazas todo aquel que trajera playera del PRI, PAN o PRD.

Culiacán corrió con la misma suerte, el Cártel de Sinaloa, en descarada coordinación con la dirigencia de Mario Delgado no tuvieron empacho en hacer de todo con tal de ganar la elección, misma situación se replicó en las principales plazas dominadas por el cártel sinaloense.

Misma receta aplicó Delgado, pero esto no ha pasado de noche para la administración de Joe Biden, el cual lleva un grueso expediente sobre lo que ni Delgado ni su patrón se atreven a mencionar, que entregaron a morena a los verdaderos dueños de México.

Hemos señalado, y desafortunadamente se ha venido cumpliendo, que México, su sistema democrático y toda la voluntad mostrada por rescatar al país de una catástrofe política y social inminente, se ven boicoteadas por la perversidad de un partido y su dirigencia, por alguien como Mario Delgado y sus verdaderos ingenieros electorales: los narcos.

¿Así o más traición?