Miguel Ángel López Farías
Pues Layda siente que » el barrio la respalda «, y que la doctora saldrá a «brincarle» por ella. Ahorita si, tal vez, pero en este baile, la millonaria gobernadora de Campeche optó por meterse a danzar entre las «patas de los elefantes», de nuevo lo diré, Ricardo Monreal no es Alito, el senador no solo es un peso pesado, sino uno de los políticos más inteligentes de este país.
Sabe que a la seño Sansores no se le responde a toallazos sino con la ley en la mano… y dicha acción está ya en la cancha del fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, a quien le llegó el turno de comportarse como el cargo lo amerita o hacerse como el «tío Lolo», o mejor dicho en tapadera.
Pero estas «chicanadas» y bajezas con aroma de ayuntamiento son solo eso, actos bajísimos y cobardes, lo que genera en una gran porción de la opinión pública la idea (bien sustentada) de que el senador Ricardo Monreal ya les provoca insomnio.
Si el zacatecano fuese realmente inofensivo no sería objeto de ataques por parte de la corcholata chilanga, lo dejarían en paz, pero lo tienen tan checado gracias a que desde el senado de la República se construyó el necesario equilibrio legislativo para detener el «hoyo negro» que todo ha venido arrastrando desde Palacio Nacional.
Las distintas mediciones en cuanto a aceptación y aprobación de la figura de Monreal no disminuyen ,su estrella ha crecido a un ritmo sorprendente y esto lo detona aquella “aceptación” presidencial para que Ricardo se “subiera” al arrancadero ,el anuncio no fue del agrado de doña Claudia, ni de Mario Delgado y mucho menos del vocerito Jesús Ramírez… el anuncio fue como una mentada y a partir de ese momento, echaron a andar una maquinaria de negra propaganda en contra del senador, está fue, por cierto, cortesía del oscuro Andy, quien, lo ha dicho, es el legítimo heredero del testamento político de su apa… claro, después de que gane la doctora.
Ricardo Monreal ha soportado estoicamente esta metralla, periodistas y medios al servicio de corcholata chilanga la han agarrado hasta en contra de los colaboradores del senador, vamos, le están buscando «chichis» a las víboras, pero esta porquería solo está consiguiendo una cosa, la réplica de lo que le ocurrió a Cuauhtémoc Cárdenas en el 88, erigir a el senador por Zacatecas en el único capaz de detener la ruta de destrucción de un México que supura vilezas y odio.
¿Se irá Ricardo Monreal de morena en diciembre? La pregunta en todo caso es, ¿De qué tamaño va a ser el cuerpo de las alianzas políticas y partidistas para sumar al gran reactivo con miras al 2024?
Seamos preciosos, en los partidos de enfrente no crece ni la yerba, los que levantan la mano no entusiasman a nadie …y aquí es cuando en el imaginario se asoma un hombre que desde dentro de Morena, desde el senado, representa la real y única oposición para enfrentar a la maquinaria del Estado.









