Miguel Ángel López Farías

La BBC de Londres es un monstruo de la comunicación electrónica en la Gran Bretaña, la idea de su construcción partió del espíritu de unidad, entorno al ser nacional de Inglaterra operan bajo carta real, o sea, tiene la bendición de la corona y es administrada por el estado.

Subsiste por una serie de impuestos que los ciudadanos de allá pagan por el uso de los receptores de la señal, sea Radio, TV o Internet. No es un solo canal, son varios, BBC One, BBC Two, Tree, BBE Beibis, BBC News, BBC Parliament, BBC Red Botton, y no se diga de las estaciones de radio, llegan a todos y cada uno de los ciudadanos del reino.

Internet es otra de sus murallas sólidas y los contenidos son de la más alta calidad, y una gran mayoría son exportados a todo el mundo, se dan el lujo de transmitir noticias y contenidos en varios idiomas, es pues una vitrina cuidada y que arroja un sentido nacionalista y de verdadero estado.

La Brithis Broadcasting Corporation, es una entidad sana financieramente, independiente a presiones políticas o económicas, está blindada y no es tan fácil que los burócratas busquen hacerle talacha ideológica y manipularla.

Este modelo de la BBC de Londres fue susurrado a los de la 4T, alguien les dijo que aquí podían hacer lo mismo con los medios públicos. Anunciaron que  darían vida a un modelo similar al de la BBC, solo que aquí comenzaron  al revés, dejaron a un lado a los hombres y mujeres que con experiencia en el manejo podrían haberle dado un re diseño a la red de medios públicos.

El pago de cuotas a los peones de la campaña obligo a que fuesen nombrados personajes que nada de expertos tienen, se comenzó con el pie izquierdo, y de una manera tropical izada se dio inicio a una mezcla de programas de corte fanático radical para ensalzar el triunfo morenista, la comunicación pública paso de ser de interés nacional  a uno de burda propaganda política, planicies ideológicas solo para consumo de la fanaticada, pero no para fincar un nuevo modelo de comunicación nacionalista y de valores.

Todas y cada una de las áreas de la televisión pública y de la radio del estado fueron llevadas al quirófano para aplicar terapias de lobotomía,  y como en un estadio de futbol nos fuimos quedando con el espectáculo de una porra agresiva, poca autocrítica e intolerante para con los adversarios.

El sueño de una BBC mexicana se fue por el mismo agujero en el que se fugaron las promesas y la noche no podía ponerse más negra, llegaron los machetazos presupuestales y las banderas de austeridad han obligado a que se amputen órganos vitales de la comunicación del estado.

Hemos visto como la agencia del estado Notimex, ha sido cercenada en su planta laboral, cientos de colegas periodistas a la calle, solo porque había que cuadrar los números, lo mismo ha ocurrido con el Instituto Mexicano de la Radio (IMER), vieja institución del estado y con ventanas sumamente oxigenantes en la oferta radiofónica, con programas de calidad y que han cubierto a ese otro auditorio que no gusta del reggaetón ni la música de banda.

El balazo es directo a las aguas de la cultura y en el colmo se le ha dicho al presidente AMLO que el IMER era llevado a la sala del hospital para la extirpación, asombrado el mandatario dijo que no sabía de esto, y termino haciendo lo que tantas veces hemos visto, ordeno revisar el caso y ahí tiene 19 millones de pesos para que los que iban a ser despedidos no se vayan, por el momento, pero nada garantiza que fieles a los dictados de Palacio Nacional se sigan con la tijera de los recortes.

Adiós a la BBC mexicana, el mundo de los youtubers e influencers es lo que llena el ojo a este gobierno, los medios de comunicación públicos pueden ir cavando sus tumbas y el desfile de arrepentidos va engrosando las filas de este país. ¿Pues qué querían? at1 \lsdpr

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