Miguel Ángel López Farías

La guerra de audios como símbolo de los podridos tiempos políticos, ¿Quién se salva? “Alito” sugiriendo “matar de hambre” a los periodistas, “el Güero” Velazco haciéndola de mandadero para advertirle a Alito que lo van a quemar en leña verde si no jala a lo oscurito con López Obrador y su reforma eléctrica.

Nuevamente don “Alito” instruyendo a su abogado para que se tomen atajos y evitar declarar impuestos mientras esconde propiedades, ojo: no es guerra sucia, es la autopsia de este país, pero más hacia atrás encontramos, sin haber escuchado audios (que por cierto, si existen, solo es cuestión de tiempo para que estallen), de los negocios que los hijos de AMLO han realizado, no solo es la corrupción de la casa gris, sino una red de cobro de favores y de colocación de cuates en plazas clave para hacer negocios que giran en los cientos de millones de pesos.

Testimonios que no se borran de un fiscal de la República Gertz Manero sometiendo a un aparato de justicia para cobrar venganzas familiares, videos de los hermanos del mandatario recibiendo millones de pesos en sobres.

El círculo más próximo a López Obrador se asoma y Alejandro Esquer, su secretario particular y Denis Zaharula, encargada de finanzas de la presidencia, en depósitos hormiga para evitar la detección de millones de pesos, dinero que debería haber sido utilizada para los damnificados del terremoto del 17.

Pero ahí, donde no existen audios, es donde pesan los documentos que confirman que esto ya se salió de control y que solo es cuestión de tiempo para que todo vuele por los aires.

De la línea 12 se dijo hasta el cansancio que se presentaría una desgracia y ocurrió, pero se prefiero tapar la corrupción por encima de los muertos, misma trayectoria lleva el AIFA, señalado como un error, como un capricho y como un monumento a el dispendio, dos

Bocas sigue “tragando” millones de pesos, y se insiste en levantarlo en una región sensible a las inundaciones… ¿Cuántas vidas costará esta terquedad? El tren maya, símbolo de un gobierno ecocida y que de ser concluido estaría llevando, con todo y rieles, a la tumba en un cenote a sus tripulantes.

Pero esto no para ahí, la galería se extiende para desgracia nacional a la un escenario mucho más preocupante: la de la institucionalización de los cárteles de la droga como los amos y señores del país, por lo menos, como el brazo ejecutor, no solo de adversarios sino de acciones electorales tal y como ha venido ocurriendo en diferentes estados de la República y que habremos de constatar  este próximo domingo, en entidades en donde el voto decisivo será el del crimen organizado (Quintana Roo es el mejor ejemplo).

Morena es solo una agencia de relaciones públicas del Cártel de Sinaloa y Mario Delgado una versión de “halcón “con aires de negociador… o ¿Cómo para que tantos viajes del hombre de palacio a Badiraguato?

¿Nos preocupan unos audios? Preocupa más el silencio de millones de mexicanos buenos.