Miguel Ángel López Farías
Me temo que no gustará este picotazo por la razón de que veo un resultado diferente al que una mayoría apareció con lo del debate de domingo 28 y una victoria de Xóchitl Gálvez.
La arena no fue de ella, aunque pudo mostrar mayor libertad en sus lances, estos no ocupan una línea demoledora en contra de Claudia Sheinbaum.
Este modelo para los encuentros entre las candidatas y el candidato no terminar de ajustarse a la necesidad de un verdadero encuentro de ideas y algo mejor, el aterrizaje de las propuestas. El cuadrilátero es, por decirlo, un cuadrilátero en el que el show se lo llevan las ocurrencias y las acusaciones sin ningún tipo de consecuencias.
¿El país mejorará bajo estos ensayos de coliseo romano? De ninguna manera, solo se cumple con una suerte de ambiente futbolero, de «barras» entregadas a la pasión de la mentada de madre, pero en sustancia no cambian el marcador.
La realidad de lo que sucederá el próximo dos de junio viene siendo operado desde hace varios años y esto Xóchitl lo sabe, así que un par de vistosas chilenas no arrancan más que el grito de «si se puede», pero ¿Se puede?
Y no hay sangre pesimista en esta observación, pero estoy convencido de que, si de verdad se hubiese querido ganar, no solo este debate, sino la carrera entera, Xóchitl no hubiese escogido la ruta más sinuosa y empinada, misma que le ha llevado a realizar cambios en su equipo, mover asesores, una variedad de discursos que, vistos en frío, la hacen ver vacilante.
Xóchitl, quisiera pensar que, por su inexperiencia, ha ido dando tumbos desde el inicio. Y Claudia es quien no sufre mayor daño, no se ha apartado del guion institucional, no se ha movido y se afianzó como un «producto» o una jugadora muy reconocible…
Xóchitl no, y aunque en este segundo debate manejo mejor su media cancha, el reloj no le ayuda, por lo que deberá trabajar muy duro y convencer a los ciudadanos que no se les pega la gana votar que no solo ese domingo dos de junio lo hagan, sino que sea por ella… y para conseguirlo solo le resta un mes… y en el horizonte un último debate, si es que planea repetir la dosis de este segundo encuentro.
Si observamos el bosque completo y no solo el árbol, encontraremos, sin el opio de los espejismos, el que una de las candidatas resultó ilesa y la otra dio un partido vistoso, pero sin mayor daño en el mercador. Esa es la realidad de las cosas, que no se pueden festejar goles inexistentes. De seguir así, Xóchitl irá preparando el grito, una vez que pase el dos de junio, de que el árbitro le robó el partido, que no le contaron los balones que metió… y cosas de ese tipo, servibles solo para no rendir explicaciones del por qué, durante todo el tiempo jugó para perder.














