Miguel Ángel López Farías

Esto es en estricto sentido autocritico, muchos colegas que han entrevistado al senador Ricardo Monreal realizan la misma pregunta: “buscará la candidatura a la presidencia de la República por Morena, ¿aunque el presidente no lo vea como su favorito?”

La respuesta del doctor es la misma, es su mantra y obvia repetirla. La política es muy rupestre, más cuando se trata de pasar por el tamiz periodístico que raya en morbosidad pura… y algunos comunicadores insisten en obtener del personaje entrevistado una declaración que salpique sangre… nada mejor para vender titulares el que Ricardo Monreal declare la guerra a Andrés Manuel, ¿pero eso en que nos ayuda?

¿Le sirve a el país el que el eje de discusión se centre en que tan traicionado se sienta el senador por zacatecas? Reitero, en un plano sensacionalista es muy útil para el público consumidor de Talk Shows tipo “Laura de América”. Pero esto es mucho más delicado pues lo que se debería estar discutiendo es el rumbo del país y esto es algo que un personaje de la talla de Ricardo Monreal, es más, debería ser la primera lanza discursiva de todas y todos los que han dicho que quieren ser los portadores de la banda presidencial, y aunque a algunas “viudas del colosismo” no les guste, el único que está marcando una propuesta para el México del futuro es Enrique de la Madrid, pero pregunto, ¿usted sabe qué propone?

¿Ha leído o escuchado cual es plan de rescate y resurgimiento para la nación? Le aconsejo que lo haga, es de suma importancia enterarnos que México puede llegar a ser una verdadera potencia mundial.

¿Y qué propone Ricardo Monreal? ¿Qué impulsa Claudia Sheinbaum? ¿Qué busca para esta nación Marcelo Ebrard?… la agenda nacional insiste en ser monotemática, bajo la voz de un solo hombre, terrible error pues la “estatización” de lo que se debe pensar u opinar nos hunde en una infantil situación, cuando requerimos de todo lo contrario, o sea, de “poner la carne en el asador” y discutir sobre el procedimiento para que este país salga de terapia intensiva y mucho más urgente, hacia dónde debemos ir, que los aspirantes fijen esa necesaria visión de país…

Nada haría más bien el que dejemos de comportarnos como asistentes a un coliseo, sedientos de sangre y huesos rotos… eso es suicida, estúpido para el destino de México.

Este 2022 está obligado a ser de definiciones, de que a los mexicanos nos llegue la Epifanía y sin mayor pérdida de tiempo nos involucremos en discutir cómo adultos qué y cómo queremos salir de la mediocridad a la que nos tienen acostumbrados y que nosotros mansamente aceptamos.

¿Seremos capaces de tal hazaña? ¿Dejar de lado el control remoto y hacernos la elemental pregunta del que queremos y con quien lo queremos?