Juan García Heredia

Hay pánico en Europa ante la caída del importe del petróleo hasta 30 dólares por barril, debido a una guerra de precios en el crudo entre Arabia Saudita y Rusia, según un análisis de la firma eToro.

De acuerdo con la plataforma de trading social más importante del planeta, esa caída en los precios del «oro negro» derrumbó los mercados de todo el mundo. Ante ello, los analistas europeos situaron el indicador “miedo-ambición” en modo pánico.

“Esto es un colapso de una escala no vista desde la Guerra del Golfo”, describe Adam Vettese, analista de eToro desde Gran Bretaña.

“A no ser que haya un acuerdo entre los saudíes –que pueden mantener el precio a este nivel– y Rusia –que no puede–, podemos esperar que el precio del petróleo siga bajo presión. El efecto ha sido brutal en los mercados, y con los inversionistas en modo pánico es difícil ver un cambio de sentimiento en el corto plazo”, agrega Vettese.

Sobre los precios de British Petroleum (BP), “más allá de la crisis del derrame en el Golfo de México (2010), habría que retrotraerse a mediados de los 90 para ver la cotización al precio que está cotizando hoy, pero esto no parece ser un consuelo para los accionistas”, dice el experto.

REPSOL EN CRISIS

En España, el IBEX-35 se vio debilitado, al perder desde el inicio de la jornada el nivel de los 8,000 puntos. “De perderse al cierre los 8,000 puntos, desde un punto de vista técnico el Ibex puede ir a los 6,900 si pierde los 7,400-7,450 puntos. El RSI (Índice de Fuerza Relativa) está entrando en niveles de sobre-venta y el momentum no tocaba lecturas tan negativas en mucho tiempo”, describe un análisis técnico de eToro.

El analista de esa firma en España, Javier Molina, comenta que la petrolera española Repsol se encuentra muy afectada. “La venta masiva ha sido la peor desde 2008, provocada tanto por la fuerte caída de los precios del petróleo, como por el modo pánico de los mercados mundiales. Técnicamente, Repsol está sobrevendido, ya que el RSI se ha reducido a 6,8″.

Conforme a Molina, «la compañía pasó gran parte del año pasado tratando de mejorar sus retornos, sostenibilidad y flujo de caja mediante la reducción del gasto de capital y necesita un mayor precio del petróleo para ser rentable. El modo pánico puede durar más de lo esperado”.