Y si hoy te felicita,

Seguramente ahí no es …

María Escalante García (Invitada)

Llegamos al 8M con cifras alarmantes, de acuerdo a datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de 2015 a enero de 2023, se han cometido 6 mil 543 feminicidios, eso sin contar los asesinatos de mujeres que se quedan como homicidios dolosos o culposos, suicidios o los que están en proceso.

Peor aún las cifras aumentaron en lo que va del sexenio, para 2018 se registraron 898 feminicidios, 943 en 2019, 947 en 2020, 980 en 2021 y el año pasado 948, los números demuestran que pese a los discursos en el país no se ha logrado disminuir la violencia en contra de la mujer.

La situación es drástica pues a diario escuchamos sobre desapariciones de mujeres que lamentablemente terminan halladas muertas, seria absurdo decir que con tanta suerte se encuentran con vida, pues de igual forma el trauma que viven al ser secuestradas y violentadas debe ser la muerte en vida.

Con el paso del tiempo se ha convertido en un peligro ser mujer en un país donde la falta de justicia es el pan de cada día, incluso aunque en las fiscalías de las 32 entidades reportaron 948 feminicidios en 2022, el Secretariado reportó que 2 mil 807 mujeres que fueron asesinadas de manera violenta; es decir, solo el 33% de los casos se clasifican como feminicidios y peor aún 50% de los casos ni siquiera se resuelven.

Erradicar la violencia contra la mujer se ha vuelto imperante en una sociedad que las revictimiza, las juzga y las condena, si bien es cierto que la manera en que a veces reclaman no es la correcta, también lo es que no se conoce el dolor y desesperación de las personas que han sufrido la pérdida de una de sus familiares.

Actualmente en el país hay más de 26 mil mujeres desaparecidas o no localizadas, un número no cuantificado de víctimas de desplazamiento forzado interno por violencia y donde hay activadas 32 Alertas de Violencia de Género.

En México, cada dos horas y 20 minutos es asesinada una mujer, los registros de llamadas de emergencia al 911 relacionadas con presuntos incidentes de violencia contra mujeres de 2016 a 2022 muestran una tendencia al alza, mientras en 2016 se registraron 92 mil 604; en 2022 la cifra llegó a 339 mil 451, es decir 267% más.

Las mujeres son también una proporción importante de las víctimas de desplazamiento forzado interno por causas de violencia, fenómeno que durante los últimos años se ha incrementado considerablemente en el país, aunque no se tienen registros oficiales.

Cada uno de esos casos expresados en cifras tienen rostro, un rostro lleno de dolor, angustia y desesperación, por eso es momento de decir basta, basta de la revictimización, de acosos, de secuestros en contra de las mujeres, basta de feminicidios.