Pienso que lo correcto y lo incorrecto

son conceptos confusos.

Isaac Asimov

Arturo Suárez Ramírez /@arturosuarez

Las últimas semanas no han sido fáciles para la corcholata preferida de Andrés Manuel López Obrador, a pesar del apoyo presidencial, Claudia Sheinbaum parece haberse dado cuenta que no le basta con la bendición de su mentor para llegar a la ansiada candidatura presidencial y que los otros aspirantes van a vender muy caro su derrota, quizá alguno se dé hasta por bien servidos con el hecho de descarrilarla, y es que López Obrador cada día luce menos como presidente y más como el jefe de su partido, con la diferencia que él ya no puede aspirar a nada que no sea mover a la marioneta que imponga.

Ante las críticas que se han dado porque Sheinbaum Pardo se ha ido a hacer campaña y ha botado el trabajo de la Jefatura de Gobierno, que hasta incluso la jefa de Gobierno aclaró que ha pedido licencia a fin de que se le descuente su salario por el día que está fuera, ya le sugirieron que deje el cargo para que se vaya a recorrer el país porque hay estados donde no la conocen, que siga el camino del Pejelagarto que desde el 2006 visitó todos los municipios, claro que tuvo muchos años antes de aterrizar en Palacio Nacional en el 2018, a Sheinbaum le quedan dos años antes del arranque del proceso del 2024.

La semana pasada corrió el rumor y así me lo dijo un diputado del Congreso de la Ciudad, que estarían esperando en próximas semanas la renuncia de la jefa de Gobierno para el mes de julio, aunque su vocero lo desmintió, la intención es esa y la orden sale de la oficina del mismísimo presidente López, quiere se redoble el trabajo en campo, que la conozcan y que aparezca con mejores números en las encuestas en las que se ha caído como en la reciente publicada por el Financiero donde bajo de 52 a 49% de aprobación. El asunto es complicado porque la ciudadanía elegimos una jefa de Gobierno que llegue hasta el 2024 y no hasta donde se le pegue la gana a López Obrador, ya que los problemas de la ciudad están muy lejos de resolverse.

Al mismo tiempo, desde el Palacio del Ayuntamiento se está fraguando ya una operación para apoyar a Delfina Gómez, actualmente titular de la SEP y quien competiría el próximo año por el Estado de México, así los “Siervos de la Nación” reciben instrucciones no solo de posicionar a Claudia Sheinbaum, sino hablar de la profesora, esto no es descabellado ya que todos los días llegan a realizar sus actividades más de un millón de personas provenientes de los estados vecinos. Hay que recordar que la consorte del presidente, Beatriz Gutiérrez Müller en del grupo que proyecta a Claudia y con ella las secretarias de Estado, gobernadoras y legisladoras.     

En ese mismo contexto, quien ya se siente candidato para la Ciudad de México, es Martí Batres Guadarrama y más con la operación que tuvo en el Congreso de la Ciudad para darle tremenda cuchillada el IECM y recortarle presupuesto, así como cinco áreas. A Batres lo mandaron a operar para que se enfrentara con la oposición luego de haber perdido nueve de las 16 alcaldías y espacios en el Congreso, nunca ha escondido sus intenciones de ser candidato como en el 2018, pero su imagen y actitudes no le dan, aunque desde su posición está construyendo sus sueños, también me dicen que, a Zoé Robledo, actualmente director general del IMSS, ya le dijeron que se deje ver por la capital del país, él podría ser el bateador emergente que le llene el ojo al inquilino de Palacio Nacional porque en su natal Chiapas no tiene posibilidad por ser territorio del Partido Verde.

Así las cosas, para Claudia Sheinbaum, por más que quiere no conecta con la gente y es de cartón, eso sí, sumisa, incondicional y obediente, el perfil requerido por su patrón… Pero mejor ahí la dejamos.

Entre Palabras

¿Si el PRI no gana ninguna gubernatura le van a pedir la renuncia al tal “Alito”?

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Hasta la próxima.