Una mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU se unieron para exigir a los talibanes que reabran las escuelas para todas las niñas, después de que el grupo fundamentalista diese esta semana marcha atrás a su promesa para hacerlo.

El máximo órgano de decisión de Naciones Unidas analizó a puerta cerrada la cuestión, pero ya antes de la cita diez de los 15 miembros del Consejo hablaron de forma conjunta para expresar su rechazo a la decisión de los talibanes.

“La educación es un derecho universal para todos los niños. Esto incluye a las niñas de Afganistán“, señalaron en una declaración Albania, Brasil, Francia, Gabón, Irlanda, México, Noruega, el Reino Unido, Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos.

Los 10 países denunciaron que la negativa de los talibanes a permitir la vuelta a las escuelas de las estudiantes de secundaria rompe los compromisos que habían asumido ante la comunidad internacional durante los últimos meses.

“Es un revés profundamente inquietante”, lamentaron estas delegaciones, que fueron quienes solicitaron que el Consejo de Seguridad abordase este tema, algo poco habitual en un órgano que se centra en cuestiones de paz y seguridad.