El Grupo de Expertos para Asesoramiento Estratégico (SAGE), que emite recomendaciones sobre el uso de vacunas a la Organización Mundial de la Salud (OMS), aconsejó hoy que la producida por AstraZeneca contra el COVID-19 se use en personas mayores, a pesar de las dudas previas planteadas sobre su eficacia.

La vacuna puede ser administrada a partir de los 18 años, sin límite de edad máxima, por lo que puede también administrarse a mayores de 65 años”, señaló el presidente de SAGE, el mexicano Alejandro Cravioto, en una rueda de prensa organizada por la OMS.

El experto reconoció que en los ensayos clínicos de esta vacuna, desarrollada por la farmacéutica sueco-británica junto a la Universidad de Oxford, hubo una pequeña participación de mayores de 65 años, lo que ha podido contribuir a las dudas sobre su eficacia, pero los análisis de SAGE concluyen que “los resultados en esas personas no son diferentes que en grupos más jóvenes”.

Respecto a las dudas que la vacuna de AstraZeneca ha planteado por su posible menor eficacia ante nuevas variantes del coronavirus, como las detectadas en Reino Unido y Sudáfrica, Cravioto afirmó que esto se ha notado sobre todo en casos leves y moderados de la enfermedad, pero “hay evidencias indirectas de que aún protegen contra casos graves”.

Considerando estos factores, no hay razón para desaconsejarla, tampoco en países que tengan circulación de las nuevas variantes del coronavirus” e incluso si estas afectan a la protección de los vacunados, concluyó Cravioto.