México se prepara para tener la mayor transformación a su sistema de pensiones desde 1997 con una reforma constitucional del presidente, Andrés Manuel López Obrador, que ya cuenta con el apoyo de todos los partidos, aun sin conocer su contenido, y un costo estimado de hasta 2 por ciento anual de su producto interno bruto (PIB).

El presidente López Obrador presentará este 5 de febrero, Día de la Constitución, un paquete de cambios legales, entre ellas una al sistema de pensiones, que fue reformado por última vez hace poco más de 27 años.

El mandatario ha adelantado que buscará que un trabajador reciba, como pensión al retirarse, su último salario por completo; buscando contrarrestar la reforma del Gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000), que en 1997 creó las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore), sistema privado inspirado en el modelo de Chile.

Aun cuando se desconoce el contenido de la propuesta, esto ya ha generado una estimación de costo al erario de México y análisis contrastantes que han sostenido que su implementación es inviable, mientras que los distintos partidos, incluidos los opositores, han adelantado que apoyarán su iniciativa.