Judith Sánchez Reyes
Las conferencias presidenciales implementadas por el gobierno anterior, sin duda, fueron una herramienta mediática para compartir información y “otros datos” oficiales, y aunque desde hace cinco meses hay una nueva administración liderada por una mujer, Claudia Sheinbaum Pardo, este “diálogo circular” con los medios no ha causado el mismo impacto, al menos así lo perciben los expertos.
Para Claudia Benassini Félix, investigadora de la Universidad La Salle, Las Mañaneras del Pueblo “versión 2.1”, que iniciaron oficialmente el 1 de octubre de 2024, reflejan el poco manejo del escenario de la nueva huésped de Palacio Nacional.
“Ella tiene no tiene, digamos, no tiene la experiencia, no tiene las tablas y, a lo mejor no tiene interés”, dijo en entrevista para PerspectivasMx.

La también especialista en temas de televisión restringida y plataformas digitales señaló que a la presidenta Sheinbaum Pardo – desde el punto de vista técnico – su equipo de producción no le ha proporcionado dirección para salir a cuadro, pues su lenguaje corporal es muy lineal, ya que “no mueve las manos, no gesticula, mueve muy poco los músculos de la cara”.
“Creo que al final de cuentas quizás lo que sucede es que tiene pánico escénico. Entonces en ese en ese sentido creo que sí le hace falta una persona que la pueda manejar (…) a eso que se le llama media training, que no es más que enseñar a una persona a desempeñarse frente a las cámaras”.
Incluso, ni cuando pseudo periodistas llegan a la adulación se le ve cómoda, según nuestra entrevistada “tampoco ahí se siente a gusto”.
Lo que sí proyecta, de acuerdo a su percepción, es tensión y disgusto, “no se siente cómoda en ese ambiente”, sobre todo, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, clasificara como grupos terroristas a los carteles mexicanos, asegurara la falta de resultados del gobierno federal para combatir el trasiego de drogas, principalmente, fentanilo, y se tuviera la amenaza latente de la aplicación de aranceles del 25 por ciento a México.
Sheinbaum Pardo muestra “intolerancia” al ser cuestionada sobre temas de coyuntura periodística/informativa, como los casos o temas relacionados con la inseguridad, ello provoca que dé respuestas rápidas, no se da tiempo de construir una respuesta para la prensa.
“Sí tiene este diálogo con la prensa, pero incluso ella se muestra intolerante. De repente le hacen alguna pregunta y/o se siente fuera de lugar o no le gusta que le pregunten lo que le están preguntando, entonces, digamos, hay ya como pequeñas fricciones”.
En este punto, quizás, es donde comienzan a darse ligeras diferencias con su antecesor, dice Benassini Félix:
“Él (AMLO) reconocía que hablaba muy despacio, pero ese hablar despacio era porque realmente estaba pensando lo que estaba diciendo, iba armando las palabras, estaba tratando de construir el discurso que presentaba todos los días con los reporteros. Yo creo que ella (Sheinbaum) no tiene tampoco esta posibilidad”.
Sin tapujos expresó: “las conferencias de Claudia para decirle, por su nombre, son conferencias muy monótonas” y apenas lleva 100.
De acuerdo al abogado José Perdomo Galicia en estos 156 días de gobierno del Segundo Piso de la Cuarta Transformación, la continuación se da también en la Mañanera de «la presidente», por lo que no ha podido ganar e, incluso, mantener la audiencia «porque no tiene la misma fortaleza ni el mismo arraigo”.
Esto se debe a que aún carga con el «sello» de su antecesor y porque no ha podido su propio estilo de transmitir, y aunque las conferencias de prensa fueron un modelo exitoso de comunicación “mucho tiene que ver no nada más con el modelo de comunicación, sino con la persona que está precisamente comunicando”.
La jefa del Ejecutivo federal, a traves de este modelo comunicativo, proyecta una figura debilitada, pese a presumir de un buen porcentaje de «popularidad» ante sus gobernados.
«Este modelo, este estilo no es para ella (….) Entonces yo no estoy viendo esta manera de comunicar políticamente le esté beneficiando, no porque le reste, insisto, sino porque no le suma».
¿En este sentido al no comunicar de manera adecuada, políticamente no se está mandando un mensaje negativo hacia afuera del país?, preguntamos.
«Probablemente sí. Sin embargo, no es precisamente lo que más le interese a la presidente, porque realmente lo que le interesa o lo que a ella más le importa es la percepción de nosotros, del pueblo mexicano, no tanto hacia el exterior».
Segunda parte, pero con diferencias
El también ex catedrático de la Universidad Hispanoamericana enumeró tres diferencias entre los líderes de estos dos gobierno de la 4T:
«La presidente es política indudablemente, pero no con la vena política natural que tiene el (ex) presidente; es muy cautelosa, está siendo muy muy muy mesurada, probablemente hasta en un exceso».
«Y probablemente la tercera: no le está funcionando, según yo lo veo, no le está funcionando, el ser tan tan fría como ella dice. Los políticos tienen que ser temperamentales, mucho mucho cerebro, sí pero también víscera, indudablemente».

Tanto Benassini Félix y Perdomo Galicia coinciden que a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo le hace falta presentarse «más humana», con todo lo que eso implica.
«Los políticos tienen que ser probablemente mucha mucho cerebro indudablemente pero también mucha víscera», dijo el también el abogado.
¿Maquillaje e imagen por 92 mil pesos mensuales?
Al ser Claudia Sheinbaum Pardo la primera mujer presidenta su imagen y todo lo que conlleva está bajo los reflectores de los medios y, por supuesto, del ojo crítico de todos o más bien de todas.
Benassini indica que a la presidenta de México le hace falta un asesor en imagen, pero ya, que le ayude a explotar su delgada figura y darle más luz a esa tez blanca.
«Hay veces en que sí se presenta bien arreglada, pero hay días en que verdaderamente no escoge adecuadamente su vestuario (…) le hace falta un asesor de imagen que le diga qué tipo de colores le quedan bien».
El menosprecio por estos «pequeños detalles» en la Presidencia de la República fue normal con la llegada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) pues la idea era proyectar la imagen de un presidente «terrenal», a ese al que se le olvidaba bolear los zapatos o no traía bien arreglada la corbata.
«Ella (Sheinbaum) todavía no puede proyectar una imagen. Es una mujer bien vestida, modestamente vestida, no necesariamente tiene que usar ropa de marca, pero sí que por lo menos estuviera bien arreglada y con ello se vea y sienta tranquila».
Pese a que su maquillista – gana 92 mil pesos al mes – ha tenido, ah, cómo decirlo, mmmm algunos «tropiezos».
«Le pusieron un postizo, un cabello postizo Lo cual tú no dices, ‘bueno, está bien que te pongas eso si con eso te vas a sentir mejor.’ ¡Pero tampoco estaba contenta!».
Y aunque muchos saldrán a la defensa de que una jefa de Estado debe contar con ciertos servicios, aunque sea costosos, para Claudia Benassini » no me parecería ya tampoco como un gasto importante, pero no la maquilla bien».
Pero La Mañanera del Pueblo abarca otras áreas e involucra a más personajes, claro, sin dejar a un lado el protagonismo de Sheinbaum Pardo.
Como sus invitados para exponer «x» o «y» tema, principalmente los que integran su Gabinete, a algunos de ellos tampoco se les ha visto cómodos, se notan nerviosos a tal grado que tartamudean, titubean o trastabillean.
Incluso, al momento de presentar gráficas, en varias ocasiones han compartido las no correctas y más de un expositor ha mostrado su molestia, «antes se tenía mucho más este control de todo esto».
La presidenta trae arrastrando el sello de origen de quien inició este ejercicio comunicativo que, tuvo cautivado por 6 años a varios miles de seguidores, por lo que Perdomo Galicia indicó que no fue decisión acertada continuarlo como un medio de comunicación de las acciones del este «nuevo» gobierno.
«Considero que no porque aún cuando es un nuevo un modelo diferente (a la 4T) se dio ( nuevamente) la posibilidad de hacer y de ser, de ser el titular del ejecutivo federal por 6 años electa por el pueblo y el pueblo quiere ver a su actual presidenta cñon un modelo propio. Entonces no creo que sea la mejor alternativa para ella ejercer lo que es la continuidad, sino de buscar su propio sistema de gobernar».
Nuevamente ambos entrevistados coincidieron en que Claudia Sheinbaum Pardo requiere transmitir «una presencia fuerte, realmente fuerte», como la que proyectaba cuando era jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
«Recuerdo cuando era jefe (sic) de Gobierno y cerraba el puño, eso creo sí le vendría bien a nuestra titular del Ejecutivo federal (…) con eso se muestra un vigor femenino», dijo José Perdomo.
«Yo creo que como jefa de Gobierno tenía mejor presentación, tenía hasta otra forma de vestir, estaba menos como menos tiesa, menos acartonada», comentó Claudia Benassini.
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Definitivamente, la conferencia presidencial ya no tiene el mismo atractivo, porque al final del sexenio los espectadores tambien quedaron agotados por esos largos seis años.
E, incluso, para personajes como Luis Estrada, que contabilizó las mil 434 Mañaneras ya no había «sustancia» que analizar y solo sería replicar el mensaje propagandístico del Gobierno Federal.
«Desde SPIN podemos inferir que Sheinbaum replicará el formato y contenido de las conferencias del presidente AMLO, privilegiando la propaganda, por lo que hemos decidido no darles seguimiento. Las conferencias de prensa de Sheinbaum debieran ser la oportunidad para demostrar su capacidad de gobernar, no para simular su responsabilidad. No consideramos que esa oportunidad sea aprovechada en los próximos seis años, lo que, sin duda, va en perjuicio de la información, la transparencia y la rendición de cuentas», escribió el autor del Imperio de los Otros Datos el 19 de octubre de 2024 en El Universal.
Pero ¿qué dice el publicoooo?
Alejandra Gómez, una visitante del Centro Histórico, dijo a PerspectivasMx que le gusta «el estilo mucho más expedito, más puntual» de la presidenta de México.
Ademas, consideró que La Mañanera del Pueblo es «un buen ejercicio ciudadano para enterarnos, desde temprano, lo que está pasando de la narrativa y la visión desde el gobierno, antes de que la prensa trasgiverse muchas cosas, porque luego si lo hace».

¿En su opinión, la conferencia presidencial es una forma más cercana y más certera de informar a la ciudadanía de parte del gobierno?, le cuestionamos.
«Sí, es una buena estrategia para combatir mucha prensa que está pagada y que está en contra del gobierno», respondió.
De igual forma, el señor José Aparicio Méndez, vecino de Tlatelolco, mega fan de las conferencias presidenciales – desde el 1 de diciembre de 2018 – actualmente ve a una presidenta «muy intuitiva» para responder los cuestionamientos de la prensa.
Ve a una jefa del Ejecutivo federal más puntual en sus respuestas » pues no quiere perder el tiempo», aunque a veces eso se tome «como que corta a los reporteros».
Ambos esperan que este «ejercicio informativo» que hoy se registra con el número 100 continúe y que si cambia, solo sea de canal.












