Luis Mena Pantoja
Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, nació en San Miguel Nepantla -en lo que actualmente es el municipio de Tepetlixtla, Estado de México- el 12 de noviembre de 1648. Es considerada una de las máximas figuras de la literatura hispanoamericana del siglo XVII, el llamado Siglo de Oro.
A pesar de su formación religiosa, su espíritu inquieto y ansia de conocimiento la hicieron enfrentarse a los convencionalismos de su época, que no aceptaban que una mujer expresará deseo intelectual y libertad de pensamiento.
Aprendió a leer y escribir a los tres años de edad, y a los ocho escribió su primera loa. Su extraordinaria inteligencia y sagacidad lograron que a los catorce años se convirtiera en dama de honor de Leonor Carreto, esposa del virrey Antonio Sebastián de Toledo, fuera apadrinada por los marqueses de Mancera y brillara en la corte virreinal de la Nueva España, por su erudición y habilidad para hacer versos.
En 1667 ingresó al Convento de las carmelitas descalzas de México, donde permaneció sólo cuatro meses por problemas de salud. Dos años después, entró al Convento de la Orden de San Jerónimo, en el cual permaneció el resto de su vida.
La poetisa no tenía una vocación religiosa firme, sin embargo, prefirió permanecer en el convento a contraer matrimonio, para llevar una vida intelectual, dedicada al estudio de teología, filosofía, astronomía, pintura, humanidades y ciencias, y a la creación literaria. “Vivir sola, no tener ocupación alguna obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio, ni rumor de comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros”, escribió.
Dentro del convento se reunió con poetas e intelectuales, realizó experimentos científicos, reunió una amplia biblioteca, compuso obras musicales y desarrolló una extensa obra que abarcó diversos géneros literarios, que incluyeron poesía, teatro, comedia, opúsculos filosóficos, estudios musicales y hasta villancicos.
Dentro de su obra destaca la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz, donde reivindica el derecho de las mujeres al aprendizaje. Su poesía, caracterizada por la versificación, alusiones mitológicas e hipérbaton, es considerada cumbre del Barroco e introdujo elementos reflexivos que anticiparon la Ilustración del siglo XVIII. Sus obras completas se publicaron en España en tres volúmenes: Inundación castálida de la única poetisa, musa décima, Sor Juana Inés de la Cruz (1689), Segundo volumen de las obras de Sor Juana Inés de la Cruz (1692) y Fama y obras póstumas del Fénix de México (1700).
En 1693 se produjo un cambio drástico en su vida, dejó de escribir y se consagró por completo a las labores religiosas, renovando sus votos en 1694. Sor Juana Inés de la Cruz murió el 17 de abril de 1695, en el Convento de San Jerónimo, cuando estaba dedicada a cuidar a sus compañeras enfermas durante una epidemia de cólera y tifoidea.