• Fundamental la cultura de la paz

José Cruz Delgado

En materia de seguridad pública, las autoridades del municipio de Maravatío se vieron obligadas a continuar el combate a la delincuencia y la defensa de los derechos humanos de la población, con el apoyo de la policía municipal, y la necesaria coordinación de las instancias de seguridad de todos los órdenes de gobierno: policía Michoacán, corporaciones federales, guardia nacional y las fuerzas armadas del país.

Resultaba urgente pues, impulsar acciones de seguridad ciudadana, que disminuyeran la violencia, atendieran a las víctimas de los delitos y promovieran una cultura de la paz y la normalidad.

Es en ese sentido, que Jaime Hinojosa Campa, como presidente municipal, fortaleció la capacidad de reacción de policía municipal y trabaja en las capacitación de los elementos de la corporación policial para asegurar que el ejercicio de las garantías que constitucionalmente le corresponden a la población, se efectúe con estricto apego a la ley y los tratados internacionales, sin revictimizar a quienes han sufrido por la comisión de delitos en su contra.

Asimismo, con la finalidad de dignificar la labor policial, los elementos de la policía municipal de Maravatío, recibieron una póliza de seguro de vida para oficiales y sus familias, se les otorgó seguridad social, se les incrementó sus salario mensual, como un reconocimiento al esfuerzo y trabajo que realizan día con día, en favor de la seguridad de la ciudadanía. 

Se ha transformado a la policía municipal, en una policía cercana a la gente en la que se puede confiar.

Las autoridades locales pusieron en marcha diversas campañas de concientización social, en los centros educativos de todos los niveles y principales centros de población, que impulsan en favor de la sociedad una cultura de no violencia, de paz, tranquilidad, inclusión y no discriminación, para que en la vida cotidiana prevalezca una disposición a la tolerancia, el respeto y a la solución de controversias por medios pacíficos, desde la conciliación hasta la aplicación de normas vigentes, donde se erradiquen los discursos de odio, las manifestaciones homofóbicas, el acoso escolar, el hostigamiento laboral y sexual y cualquier tipo de violencia física, moral, psicológica, económica, sexual, patrimonial o ideológica, que vulnere los derechos fundamentales de las personas.

Las autoridades locales hicieron un llamado público y convocó a los principales sectores del municipio, para realizar un pacto social en favor de la cero tolerancia a la discriminación y a las organizaciones criminales, que envenenan a los jóvenes y adolescentes, y que amenazan de forma cotidiana con descomponer nuestro tejido social.