• Hasta encontrarlos: madres buscadoras
  • Hijas e hijos no claudican en la búsqueda de sus padres
  • Pese amenazas, buscan a familiares desaparecidos
  • Autoridades y legisladores, ponen oídos sordos a sus reclamos

José Cruz Delgado

No puedo imaginar el dolor intenso que sienten los familiares de personas desaparecidas, esa desesperación al ver que las autoridades poco o nada hacen para apoyarlos.

No me imagino el desgaste físico, moral y psicólogo de esas madres guerreras que no descansan en la búsqueda de sus hijos. 

Un reconocimiento a las esposas que recorren cerros tras cerro en toda la geografía Michoacana en busca de sus esposos.

Mi respeto y admiración a hijas e hijos que no claudican en la búsqueda de sus padres, hermanas y hermanos en caminos y montañas.

Sobre todo, merecen el reconocimiento porque a pesar de las amenazas siguen insistiendo en encontrar a sus familiares desaparecidos.

Pecan de hipócritas los funcionarios que en eventos aseguran que entienden el dolor de los familiares, no, no lo entienden, tan es así que no hacen nada por encontrar a los desaparecidos.

Los legisladores locales, poco o nada se han ocupado del tema porque no sienten el dolor de los familiares de desaparecidos.

Las autoridades estatales y federales solo les dan largas, después los olvidan y los ignoran, esa es la triste realidad.

El martes, ese grupo de guerreras salieron a la calle, al centro de la capital michoacana, de manera pacífica, para exigir a las autoridades apoyo para encontrar a sus familiares, ese apoyo que, tanto autoridades como legisladores les han negado. Incluso, cuando pasaron por enfrente del congreso del estado, llamada «la casa del pueblo», fueron cerradas las puertas, y no he visto legislador o legisladora que se solidarice con ellos, bueno, ni siquiera apoyo moral, mucho menos económico.

Mire usted, según narraciones de los familiares desaparecidos, no se ejecutan las acciones necesarias para tratar de localizar a hombres y mujeres de todas las edades de los cuales se desconoce su paradero.

La Comisión Estatal de Personas Desaparecidas no hace su trabajo, y se lo han dicho de frente y en su cara a los funcionarios, y salen con la estupidez de decir: «entendemos su situación y por lo que están pasando».

¡Mentira! Hipócritas.

Señalaron que incluso son prácticamente abandonados en las localidades donde se realizan búsquedas, y demandaron la destitución de Alfredo Tapia titular de la Comisión dependiente de la secretaría de gobierno que, a su decir, no sirve para nada.

Los dejan en las localidades y la gente de la Comisión se retira sin brindarles mayor apoyo. Incluso, tras amenazas de muerte tienen que ocultarse para no poner en riesgo sus vidas

Ante la falta de empatía de las autoridades con los familiares, son los colectivos quienes se organizan para localizar a los desparecidos y orientar a las familias.

Un dato muy revelador que dieron, es que, en los municipios limítrofes con Jalisco, zona que es denominada como el corredor de la muerte por la cantidad de casos de desapariciones se contabilizan más de 500 personas desparecidas.

Otro dato alarmante que dio un 

colectivos de madres buscadoras de personas desaparecidas, fue que viviendas y ranchos son quemados de manera intencional, sobre todo en municipios como Chinicuila, Aquila y Coalcomán, propiciando el desplazamiento de al menos tres mil personas que se refugian en otros municipios o en otras zonas.

Son muchos desplazados a quienes los obligan mediante amenazas a huir para despojarlos de sus pocos bienes para quedarse con ellos.

esa situación los obliga a vivir en pobreza extrema, pues tienen que buscar nuevas alternativas laborales para educar a sus hijos y continuar con la búsqueda de familiares a pesar de las amenazas.

Se han dado casos de que algunos desplazados regresan a sus lugares de origen, pero al poco tiempo se vuelven a ir ante la falta de condiciones de vida.