Francisco Rodríguez    

Tiene ya muchos sexenios que en Tamaulipas cogobiernan los más variados grupos de la delincuencia organizada que ahí están asentados. Más los que ahí se expanden de otros sitios de la República.   

PRI, PAN y ahora Morena han sido usados para llevar al poder a “políticos” que sólo sirven a los intereses del trasiego de drogas, de jóvenes y mujeres, de órganos humanos… en fin, de todo lo que al margen de la ley deje pingües ganancias a los “señores” –como les llama Andrés Manuel López Obrador– y, por supuesto, lo que les caiga a quienes con ellos cogobiernan.   

Los priistas Tomás Yarrington, Eugenio Hernández, extraditado el primero y en proceso de extradición el segundo, así como las enormes sospechas de corrupción y ligas con delincuentes que pesan sobre Egidio Torre dejaron muy mal parado al tricolor en aquella entidad.   

No le irá mejor al blanquiazul tras la desastrosa gestión del saliente Francisco Javier García Cabeza de Vaca, debido a las muchas acusaciones penales que, merced al fuero del que todavía goza, las autoridades federales tienen por cumplimentar en su contra.   

Y desde ya, “la esperanza de México” –por favor no se ría–, el Movimiento de AMLO, siembra enormes dudas con el ex priista Américo Villarreal Jr., quien en más de una ocasión ha sido señalado como beneficiario de enormes cantidades de numerario, en pesos y en dólares, aportados “generosamente” ¿y sin condiciones? por grupos de narcotraficantes, huachicoleros de alta escala y otras organizaciones delincuenciales.   

Obvio es que esas contribuciones al triunfo electoral de Villarreal Jr. de ninguna manera son actos filantrópicos…   

… son, apenas, una “inversión” de los cárteles y demás delincuentes de la que esperan recibir enormes dividendos…   

… mucho más, por supuesto, de esas sus iniciales inversiones…   

… porque seguramente todavía seguirán “invirtiendo” más.   

¿Presionados por el sicario Adán (Augusto)?  

Entidad lamentablemente cogobernada por capos, el último día de esta semana, el sábado 1° de octubre, saldrá el capo de Acción Nacional y, muy probablemente, entrará el capo de AMLO quien, sin duda, se ha erigido ya –más por omisión que por comisión—en il capo di tutti capi.   

Y más que probablemente, porque antes de esa fecha el Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal tendrá que fallar en torno a las quejas presentadas por los opositores del partido guinda y de Villarreal Jr. a causa de las muchas irregularidades y violaciones a la ley en la campaña de Morena, durante el día de la elección y en los posteriores.   

Todo está documentado.   

Pero, ya verá usted, los señores integrantes de la Sala Superior del TEPJF van a salirle a los tamaulipecos “con aquello de que la ley es la ley”, cual no hace mucho dijera ¡el Primer Magistrado de la Nación!   

No. A los tamaulipecos no van a impartirles justicia.   

Solamente van a fallar –en ambos sentidos del término—basados en la legislación electoral y por las presiones que muy seguramente ya han sufrido por parte de la 4T a manos de Adán (Augusto) López, una suerte de sicario colocado en la Secretaría de Gobernación para chantajear y hasta para comprar voluntades para que todos los asuntos públicos resulten a modo y a gusto de su pariente Andrés Manuel López Obrador.   

Aunque a veces fracasa y no logra “abatir” los obstáculos.   

Le sucedió apenas la semana anterior muy visiblemente con la fallida “negociación” para acarrear los votos que a Morena le faltaban para aprobar la propuesta presidencial –presentada por los priistas– para regresar a los militares a sus cuarteles hasta el aún lejano 2028.   https://www.indicepolitico.com / indicepolitico@gmail.com / @IndicePolitico / @pacorodriguez